Llega la gestión online de la consulta médica con DOCTOPOLIS

28 04 2011

Por vez primera, 240 días después de la primera entrada en este blog, volvemos a hablar de nosotros. Lo hacemos con gran alegría e ilusión, ya que después de una etapa experimental y de muchos meses de trabajo, el proyecto DOCTOPOLIS empieza a caminar con la voluntad de trasladar la gestión de las consultas médicas a Internet y acercar a los profesionales de la salud y sus pacientes.

Doctopolis
La historia de DOCOTPOLIS es la de dos jóvenes emprendedores que han reunido salud y TIC’s en un proyecto que ofrece por primera vez a los profesionales de la salud españoles la posibilidad de gestionar sus consultas integralmente online. El proyecto pone a disposición de los profesionales del ámbito privado una amplia variedad de servicios nuevos en España, pero ampliamente extendidos en países tecnológicamente más avanzados.
agenda online

El servicio estrella es la cita online, que permite a los pacientes concertar citas de forma gratuita y a los profesionales ver como sus agendas se gestionan automáticamente. La solicitud de horas de visita se realiza a través de un completo y elegante directorio, que permite a los profesionales darse a conocer de forma gratuita en Internet. Alrededor del servicio cita online se articulan muchos otros, destinados también a contribuir al ahorro de tiempo y costes de gestión. Entre ellos, destacan el servicio de historias clínicas online, el envío automático de SMS y la creación de webs personalizadas en solo 48 horas, desde las cuales también es posible concertar citas online.

DOCTOPOLIS cuenta con el apoyo de un Comité de Expertos formado por una quincena de profesionales del sector de reconocido prestigio, la mayoría de los cuales han escrito algún artículo en este blog. DOCTOPOLIS es un proyecto totalmente abierto; de hecho, nosotros, sus promotores, ya estamos trabajando en el desarrollo de nuevos servicios, como la secretaría telefónica virtual o la telemedicina.

Estamos aquí para servirles.

El equipo de DOCTOPOLIS

Les dejamos con un vídeo:



Entidades europeas trabajan en un tablet para la tercera edad

25 04 2011

Un consorcio formado por 10 entidades europeas, entre las cuales está la consultora catalana Tioman & Partners y la Federación de Asociaciones de Personas Mayores de Cataluña (FATEC), impulsan el proyecto SI-Screen. Dicho proyecto consiste en el desarrollo de un dispositivo táctil adaptado a usuarios de la tercera edad, que simplifica y estimula la interacción social de las personas mayores con la ayuda de las TIC.

El proyecto SI-Screen está desarrollando una pantalla digital táctil que permitirá a las personas mayores estar en contacto con la familia y sus amigos, así como obtener información general sobre sus temas de interés, como por ejemplo la salud y las actividades sociales organizadas específicamente para este colectivo.

La idea central del proyecto es integrar el acceso a diferentes servicios de comunicación y coordinación mediante una pantalla digital táctil que se basará sobretodo en imágenes, en lugar de texto, ya que los recursos gráficos favorecen la memoria de las personas mayores y son un elemento indispensable para su estimulación y motivación.

El nuevo dispositivo de interacción social integrará aplicaciones basadas en la web, como por ejemplo la telefonía por Internet y la mensajería instantánea, pero adaptadas para que puedan ser utilizadas sin dificultades por las personas mayores. A su vez, el dispositivo permitirá que las personas mayores accedan a los servicios avanzados de teleasistencia, entre los cuales hay la activación de los servicios de emergencia y la biomonitoritzación, que permite a un asistente social llevar a cabo el seguimiento diario de la salud del paciente a distancia. El dispositivo también pretende fomentar un estilo de vida activo, mediante la propuesta de actividades físicas, y mejorar la solidaridad intergeneracional.

El proyecto SI-Screen está en marcha desde el mes de octubre de 2010, con una duración prevista de 30 meses y un presupuesto total de 2,7 millones de euros. Forma parte del programa Ambient Assisted Living (AAL) de la Comisión Europea. Para la participación de Tioman & Partners, la empresa española ha recibido financiación del programa conjunto AAL, con cargo del presupuesto del Ministerio de Industria, Turismo y Comercio  y  fondos de la Comisión Europea.

Europapress.es [en línea] Madrid (España): europapress.com, 25 de abril de 2011 [ref. 23 de abril de 2011] Disponible en Internet:

http://www.europapress.es/portaltic/movilidad/dispositivos/noticia-entidades-europeas-trabajan-tablet-tercera-edad-20110423090016.html



El ADN que detecta enfermedades

21 04 2011

Es un método que podría revolucionar la medicina del futuro. Con una ínfima cantidad en moléculas de ADN se podrá diagnosticar con máxima precisión las bacterias y virus causantes de enfermedades, así como averiguar la predisposición para contraerlas y planificar la mejor terapia contra las afecciones crónicas.

Todo ello será posible gracias al paso dado por un grupo de investigadores del centro tecnológico vasco CIC microGUNE. Este grupo ha desarrollado una innovadora técnica que, a través del análisis de una única molécula de ADN, permitirá detectar enfermedades. “Es una tecnología que posibilita la determinación de secuencias de ADN, detectando alteraciones genéticas para determinar genes específicos asociados a la detección precoz de las enfermedades”, explica Santos Merino, investigador del centro tecnológico.

Para ello, los científicos vascos han fabricado una serie de microchips que contienen nanocanales. Se trata de sellados mil veces más estrechos que el cabello de una persona y cuyas dimensiones se sitúan entre los 50 y 100 nanómetros, una millonésima parte de un metro. Una vez elaborados estos minúsculos dispositivos, los investigadores introducen las moléculas de ADN con el objetivo de monitorizar el grado de estiramiento de la partícula. “La idea es que este canal mantenga sus dimensiones intactas independientemente del número de moléculas que se introduzcan”, detalla Santos Merino. El último paso del proceso tiene que ver con el análisis de una única molécula. Una vez estirada, se mide su longitud y analiza su secuencia de ADN.

Entre las aplicaciones que ofrece esta novedosa técnica destaca la posibilidad de conocer la predisposición de los pacientes a padecer ciertas enfermedades, diagnosticarlas o establecer la mejor terapia una vez conocido el desarrollo de la enfermedad. “Podemos identificar virus y bacterias asociadas a las afecciones introduciendo enzimas para identificar fragmentos concretos de ADN en los que puede desarrollarse la enfermedad”, explica Santos Merino.

Entre las principales ventajas que ofrece este innovador método para los profesionales está la pequeña cantidad de moléculas que precisan los investigadores para poder diagnosticar posibles trastornos de salud. A esta atractiva prestación se añade la posibilidad de poder diagnosticar la enfermedad de una manera más rápida. En concreto, según explican los responsables de la investigación, el tiempo invertido en la detección podría reducirse a un minuto cuando lo habitual es que transcurra media hora antes de que los investigadores puedan diagnosticarla a través de las técnicas convencionales.

A estos beneficios prácticos se une la capacidad para codificar el ADN, lo que implica la posibilidad de obtener una información genética precisa sobre la salud de los pacientes. “El siguiente paso que daremos será el de introducir enzimas de restricción que nos servirán para cortar la doble hebra en un único fragmento, lo que nos permitirá detectar los biomarcadores exactos para identificar la enfermedad”, subrayan los investigadores.

A estas ventajas, Merino suma la “escalabilidad” de la producción de estos dispositivos en formato de nanocanales, cosa que posibilitará su comercialización futura a empresas biotecnológicas. “Desarrollamos una tecnología de litografía de nanoimpresión con la que podemos fabricar cantidades en masa”, indica el investigador. “Es una nueva técnica que  además, permite predecir la susceptibilidad a ciertos medicamentos de parte de la población“, concluye Merino.

ElMundo.es [en línea] Madrid (España): elMundo.es, 18 de abril de 2011 [ref. 21 de abril de 2011] Disponible en Internet:

http://www.elmundo.es/elmundo/2011/04/18/paisvasco/1303114090.html



#médicostuiteros

18 04 2011

El impacto real de Twitter es imposible de medir pero su alcance no tiene límites. Esta red –que tiene más de informativa y menos de social que otras– está cambiando, a base de mensajes de 140 caracteres, el periodismo, la política o la forma de ver la televisión. Pero esta herramienta se ha colado también en otros ámbitos más ortodoxos como la ciencia y la medicina.

Su influencia ha calado en estos sectores porque muchos profesionales han encontrado en Twitter una vía para comunicarse con sus colegas, una forma rápida de llegar a los pacientes y un altavoz con el que hacerse oír. Aunque en España es un fenómeno incipiente, ya hay médicos que se hacen notar en la red.

“Cuando llega un paciente nuevo a mi consulta le doy mi e-mail, mi blog y mi twitter y le digo que puede seguirme donde quiera”, explica a ELMUNDO.es Salvador Casado, especialista en Medicina de Familia y uno de los médicos españoles con más influencia en las redes sociales. Su cuenta @doctorcasado, que tiene más de 1.400 seguidores, es su último intento de “crear vías de comunicación fuera de la consulta”. Una aventura que empezó, como la de casi todos sus colegas de Twitter y profesión, con una bitácora.

La forma de relacionarnos en la red cambia constantemente (el e-mail, el blog, las redes sociales…) y navega hacia un flujo de información cada vez más inmediato y globalizado. Un escenario en el que el tiempo es una variable clave. Ésta es una de las razones por las que Twitter gana adeptos en las consultas y los hospitales. “Se puede lanzar un mensaje en muy poco tiempo, entre paciente y paciente, y para leer la información que te interesa no tienes que estar siempre conectado”, señala Eduardo Puerta (@melmack2k), especialista en Medicina de Familia en un centro de salud de Tenerife.

Tras dos años y medio en la ‘twitteresfera’, no sabe aún si este nuevo medio de comunicación va a tener un impacto real sobre el ejercicio de la medicina aunque se muestra optimista: “Lo que llevamos vivido con los blogs es que funciona. Yo he pasado de 400 visitas a 80.000 en un año; y la gente lee y comenta. Quiere saber”.

Los estudios señalan dos tendencias. Por un lado, Internet se ha convertido en la principal fuente de información sobre salud. Ocho de cada 10 usuarios utilizan la red para saber más sobre este tema, según un informe elaborado por Pfizer. Además, al menos en Estados Unidos, un tercio de ellos lo hace en las redes sociales, en donde buscan, sobre todo, a otros pacientes con los que compartir experiencias. Y parece que en España también. Una pequeña encuesta realizada por ELMUNDO.es reveló que al 68% de los que respondieron les gustaría que su médico fuese accesible a través de Facebook o Twitter. Pero Internet es un arma de doble filo y no todas las páginas que hay son de calidad. Ahí es donde muchos médicos han encontrado un nicho que ocupar.

“La situación demanda nuestra presencia porque los ciudadanos necesitan información y consejo”, subraya Salvador Casado. Además, “el sistema sanitario público está cada vez más saturado y tenemos menos tiempo para comunicar”. Esta idea la comparten otros colegas de Casado que se dedican, como él, a la Medicina de Familia y que forman el núcleo principal de los médicos blogueros y tuiteros.

“Hay unos 500 médicos con blog y de ellos el 90% es de familia”, asegura Eduardo Puerta. “Lo veo lógico –continúa– porque nosotros estamos más cerca de la población en todos los sentidos y para la gente es más fácil leer y entender lo que decimos porque empleamos un lenguaje más sencillo”.

De ahí que buena parte del tiempo que invierten estos profesionales en Twitter lo dediquen a lo que ellos llaman prescribir información, que consiste en “compartir noticias o páginas con contenidos médicos de buena calidad que puedan ser útiles para los pacientes”, señala Fernando Casado (@drcasado). Desde su consulta en Madrid, esta herramienta le sirve para “estar en contacto no presencial con los pacientes” pero también “para hacer algo de labor social, de educación en salud”.

Las redes sociales funcionan como una caja de resonancia que muchos médicos utilizan para transmitir mensajes importantes a la población. Desde fomentar un buen uso de los antibióticos hasta cómo dejar de fumar. La iniciativa Mi Vida sin Ti es un buen ejemplo de las nuevas formas de colaboración que permite Internet. El objetivo es “apoyar al paciente para que deje de fumar”, explica Puerta. Y para eso los médicos lanzan mensajes a través de un blog, una página de Facebook y una cuenta de Twitter. La diferencia es que “para montar esta campaña no hemos mantenido ni una sola reunión física. Todo se ha coordinado a través de estas redes”, añade Fernando Casado.

Pero más allá del apoyo a la población y la prescripción de información, el traslado de la relación médico-paciente a la redes sociales es un tema muy cuestionado en el que hay que tener en cuenta las implicaciones éticas que conlleva compartir o publicar datos de una persona. “Prefiero parecer antipático que tratar casos clínicos”, reconoce Fernando Casado. “Nada que requiera una mínima exploración se debe tratar en Twitter“.

El tema suscita tanto interés que la Academia de Medicina de Estados Unidos (AMA) editó a finales de 2010 unas guías para orientar a los facultativos en el uso de las redes sociales. Éstas hacen especial hincapié en la salvaguardia de la privacidad de los pacientes.

Equipos virtuales

Los médicos también han encontrado en esta herramienta de microblogging un espacio en el que interactuar con otros colegas de profesión. “Twitter ha ido ganando valor propio porque es muy fácil recibir información de las instituciones, revistas o personas que te interesan. Es un teletipo continuo”, apunta Vicente Baos, autor del blog El Supositorio, que tuitea desde @vbaosv. “Para nosotros tiene una potencia enorme como plataforma de formación continuada e independiente”, añade Fernando Casado.

A base de seguirse unos a otros, se están creando “redes profesionales muy importantes; equipos de trabajo virtuales que mejoran los resultados”, subraya Salvador Casado. “Hace unos días tuve en la consulta a una persona con tendinopatía compleja en la rodilla y no sabía cómo manejarla. Me puse en contacto con un fisioterapeuta a través de Twitter y en 10 minutos tenía cinco artículos sobre el tema. Sin su ayuda, habría tardado dos o tres horas en hacerlo”.

Entre los proyectos de colaboración más llamativos está la retransmisión vía Twitter de dos intervenciones quirúrgicas. La primera se realizó en el Centro Médico Middle Tennessee (EEUU) y la segunda en el Hospital Clínico San Carlos de Madrid. La operación “tuvo mucho seguimiento y feedback”, explica Julio Mayol (@juliomayol), el cirujano que la dirigió. “Esto –continúa–, que podría parecer trivial, puede ser muy útil, especialmente si se emplean técnicas quirúrgicas innovadoras, porque puedes obtener en tiempo real consejos sobre lo que estás haciendo o recibir preguntas. Es muy enriquecedor”.

Educación tecnológica

La incipiente medicina 2.0 es, sin embargo, una gran desconocida para muchos profesionales y usuarios del sistema sanitario. “La formación del médico, que es muy larga, va dirigida al papel y no a esto. Hay cierto analfabetismo tecnológico”, subraya Salvador Casado. Lo mismo sucede entre la población. Sólo el correo electrónico se empieza a popularizar y es que “hay muchas barreras para la comunicación a través del Twitter, indica Eduardo Puerta.

Aún hay bastantes españoles que no tienen una cuenta de e-mail y qué decir de las redes sociales. Por eso, “hay quien nos acusa de dar cuidados inversos o atención a los que menos la necesitan”, explica Salvador Casado. Eso es lo que se hace normalmente a través de las nuevas herramientas de comunicación ya que los usuarios suelen ser más jóvenes, de nivel educativo más alto, etc. Gente, en definitiva, menos susceptible de necesitar atención médica continua. “Pero eso es ahora –se defiende–. En un futuro no será así”.

Esta brecha tecnológica es la que está dificultando el uso de Twitter como herramienta organizativa. “Nosotros, los médicos de familia, dominamos la consulta. Somos autogeneradores y sabemos cómo va, si hay huecos… –explica Puerta–. Va a tener una utilidad directa con el paciente”. Pero la iniciativa sólo está funcionando en unos pocos sitios, como en la consulta de Fernando Casado, pionero en la idea.

Sus pacientes saben gracias a sus tuits si es un día bueno para pedir cita, si va con retraso o si ha tenido que salir a una visita a domicilio. “Los jóvenes me dicen –señala Casado– que se conectan para verlo y algunos de los mayores que me siguen a través de sus hijos”. Es evidente que la tecnología está cada vez más presente en nuestras vidas y, como advierte Vicente Baos, “los profesionales que se mantengan alejados de estas herramientas se van a perder muchas cosas y no van a tener la agilidad necesaria para gestionar la información“.

ElMundo.es [en línea] Madrid (España): ElMundo.es, 18 de abril de 2011 [ref. 18 de abril de 2011] Disponible en Internet:

http://www.elmundo.es/elmundosalud/2011/04/14/tecnologiamedica/1302790300.html



¿Te imaginas cómo te relacionarás con tus pacientes en el futuro?

14 04 2011

Este vídeo es una puerta a la imaginación para pensar en nuevas formas de comunicarse con los pacientes gracias a las nuevas tecnologías.



Más de 350.000 parejas de madres e hijos participan en el mayor proyecto europeo sobre salud infantil

11 04 2011

Barcelona, 11 de abril de 2011.- La Comisión Europea quiere cuidar la salud de los niños. Por esta razón ha puesto en marcha el proyecto CHICOS, una iniciativa científica que tiene por objeto coordinar y desarrollar una estrategia integrada para equipos de investigación europeos que recopilan información sobre madres embarazadas y sus bebés. Este proyecto, que cuenta con datos de más de 700.000 personas (350.000 madres y sus respectivos hijos), está coordinado por el Centro de Investigación en Epidemiología Ambiental (CREAL) y celebra su primer encuentro los días 11 y 12 de abril en Barcelona.

Durante estas jornadas, investigadores de 40 cohortes de nacimiento* de 17 países europeos (España, Francia, Portugal, Gran Bretaña, Holanda, Finlandia, Alemania, Suecia, Noruega, Grecia, Irlanda, Italia, Lituania, Polonia, Eslovaquia, Dinamarca, Islas Faroe) se reúnen para discutir lo que es necesario investigar en los próximos 10 años para mejorar la salud infantil, centrándose en algunos de sus principales problemas como la obesidad, el neurodesarrollo o el asma.

Haga clic en la imagen para verla con mayor resolución.

Estos estudios abarcan diversos aspectos que pueden afectar a los niños como, por ejemplo, los efectos del consumo de alcohol durante el embarazo en el crecimiento del feto, la influencia de los factores socioeconómicos sobre el riesgo de asma en la infancia, la importancia del consumo de pescado en el desarrollo de los niños o los efectos de los COPs (Contaminantes Orgánicos Persistentes), medidos en muestras de sangre de las madres, en el peso de los bebés al nacer. La Dra. Martine Vrijheid, coordinadora del proyecto CHICOS e investigadora del CREAL, afirma que “se trata de una oportunidad única para tener conocimiento sobre qué afecta a nuestros niños para mejorar su calidad de vida y su salud tanto de pequeños como en su vida adulta”.

Los investigadores calculan que podrán obtener conclusiones de este proyecto en 2012. Posteriormente se ofrecerá a la Comisión Europea un amplio conjunto de recomendaciones sobre prioridades en políticas de salud para la mejora de la calidad de vida de los niños europeos.

*Cohorte de estudio: grupo de estudio dentro de un proyecto de investigación formado por parejas de madres e hijos.



El Libro Blanco defiende los impuestos indirectos y el copago farmacéutico

7 04 2011

El LIBRO BLANCO SOBRE EL SISTEMA SANITARIO ESPAÑOL recomienda, para asegurar la sostenibilidad futura del sistema, dotar al Fondo de cohesión sanitaria de una financiación adicional a partir de impuestos indirectos, extender el copago en las prestaciones farmacéuticas y liberalizar este servicio, entre otras propuestas,;al tiempo que critica  “la opacidad” y “descoordinación” y el uso de la sanidad por parte de algunas comunidades para “reforzar su poder político sin tener en cuenta a la Administración Central”. El coordinador de esta obra, elaborada por la delegación española de la Academia Europea de Ciencias y Artes (AECYA), Francisco J.Rubia Vila, presentó el 6 de abril el trabajo acompañado de los profesores José María Segovia de Arana y Juan Velarde.

El profesor Rubia advirtió que problemas actuales, como el envejecimiento, la descoordinación en inversiones o el descontrol en el gasto farmacéutico pueden poner en peligro un Sistema Nacional de Salud que, al terminar el proceso de descentralización, se ha convertido en “notoriamente opaco y hermético”. Por ello, reclamó un pacto nacional que actualice el sistema y lo dote de “mayor racionalidad económico-financiera” para hacerlo sostenible, así como para darle “la cohesión y coordinación de la que actualmente carece”.

En ese sentido, Rubia evidenció que si esta descentralización ha tenido ventajas, como el mejor conocimiento de las necesidades ciudadanas, también ha supuesto desventajas sobre todo por la “fragmentación del sistema, no aprovechar la economía de escala y la descoordinación”.  De hecho, criticó que las Comunidades utilicen las competencias sanitarias para “reforzar su propio poder político” sin tener en cuneta la coordinación y al ser “soberanas, no tienen en cuenta a la Administración central”, lo que contribuye a la “aparición de notables diferencias administrativas y asistenciales” entre las distintas comunidades.

Además, dijo que el “prestigio” del SNS es un problema añadido, ya que “dificulta el análisis riguroso de los problemas”, un análisis que los políticos prefieren evitar. “Hoy día adolece esta necesaria discusión de una valoración política que se mueve entre una marcada complacencia y una exageración catastrofista dependiendo de qué postura política se trate”, se lamentó.

En concreto, apuntó como principales problemas la “ineficiencia” e “inoperancia” del Consejo Interterritorial, por lo que pidió reformas parciales que faciliten la cohesión y coordinación del sistema; la “ambigüedad” de las competencias y responsabilidad de Estado-Autonomías, que suelen competir entre ellas; así como la contención del gasto farmacéutico, que en 2008 era de 12.00 millones de euros, el doble de la UE.

RECOMENDACIONES DEL LIBRO BLANCO

Precisamente, para garantizar el futuro del sistema, el Libro Blanco cree que la necesaria coordinación sanitaria debe dotarse de un instrumento financiero, el Fondo de Cohesión Sanitaria, que permita implementar políticas de cohesión, equidad y corrección de desigualdades. Además, considera que la financiación adicional de dicho Fondo debería recabarse, en buena medida, a partir de impuestos indirectos.

También reclama una racionalización del gasto farmacéutico y considera “imprescindible” extender el copago en las prestaciones farmacéuticas, con excepciones en función de la renta y de la enfermedad de modo que “todas las prestaciones que no sean estrechamente sanitarias deben ser a cargo del usuario”. Asimismo, defiende la liberación del sistema farmacéutico a excepción de determinados ámbitos como el rural.

Asimismo, reclama la desburocratización del sistema, tanto en el público, en sus diversas formas de gestión, como en el concertado, sobre la base de abandonar el actual régimen de derecho público en materia de recursos humanos y suministros, entre otros, manteniendo la titularidad pública del sistema, garantizando calidad y equidad. No obstante, señala que la mayor parte de las propuestas de innovación de los modelos organizativos han respondido prioritariamente a “criterios ideológicos” y señala que en todos los casos la privatización “debe basarse en criterios objetivos e independientes”.

Por otro lado, propugna intensificar, en la medida de lo posible, la autonomía en la gestión de los centros hospitalarios con un mayor uso del análisis coste-eficacia en la programación de los gastos, así como una gestión eficiente de las inversiones relacionadas con la incorporación de los cambios derivados de la evolución científica y tecnológica, ya que suelen disparar los costes. También propone que se generalice el uso de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC). Respecto a los profesionales sanitarios, señala que las políticas deben adecuarse a las necesidades de productividad social con un registro actualizado de profesionales.

Del mismo modo, critica la creciente tendencia a la judicialización, lo que lleva a una medicina defensiva; pide un mayor control del turismo sanitario y reforzar la educación e información sanitaria a todos los niveles como medida fundamental de prevención.

Europapress.com [en línea] Valencia (España): europapress.com, 7 de abril de 2011 [ref. 6 de abril de 2011] Disponible en Internet:

http://www.europapress.es/comunitat-valenciana/noticia-libro-blanco-sanidad-defiende-impuestos-indirectos-cohesion-liberacion-copago-farmaceutico-20110406145755.html



Dr BLANCH: Telemedicina en pacientes críticos: mejorando la calidad y una oportunidad para innovar

4 04 2011

Lluís Blanch MD, PhD.

Senior Medicina Intensiva

Director Investigación e Innovación,

Corporació Sanitària Universitària Parc Taulí

CIBER Enfermedades Respiratorias

Universitat Autònoma de Barcelona

El escenario de los cuidados críticos (desde los sistemas de transportes hasta la UCI) está en continuo movimiento. La limitación en el número de profesionales de la salud y en los recursos económicos, a la par en el incremento en la demanda, constituyen piedras angulares del problema para el desarrollo del modelo. A todo ello hay que sumar las condiciones actuales debidas al contexto de la crisis generalizada con importante trascendencia en los sistemas de salud.

La tecnología de la información y las capacidades de comunicación deberían ser explotadas al máximo para aumentar tanto la cobertura como la calidad en la atención al paciente crítico y de los cuidados intensivos. Lejos de ser un reemplazo del modelo existente, la telemedicina podría ser una herramienta complementaria. De hecho, la aproximación del conocimiento donde se encuentre el paciente crítico debería ser un objetivo realizable en un futuro inmediato. La centralización de datos médicos en servidores tiene varias ventajas adicionales que podrían incluso mejorar la manera en la que los profesionales al cargo de un enfermo crítico atienden a sus pacientes en el sistema tradicional.

La telemedicina tiene otras ventajas asociadas. Al menos en su expresión más acabada, los sistemas de telemedicina deberían integrar la información de la historia clínica con los datos provenientes de los dispositivos de monitorización. La adquisición y estandarización de esas señales aumentaría en forma dramática el valor semántico de los registros médicos. Pero más allá de esto, se hace posible el uso de esa misma información en otras direcciones, como por ejemplo para analizar los casos asistidos buscando acciones o puntos a mejorar en futuros servicios, la educación basada en simulación nutrida de hechos reales y finalmente la explotación de datos para la prevención de errores médicos y la predicción de eventos antes de que ocurran.

El uso de la telemedicina tiene también otras ventajas obvias: permite brindar atención de especialista a pacientes que han demostrado beneficiarse de ella en situaciones donde el recurso humano no esté disponible y/o el sistema no pueda pagarlo. Sin embargo, estas enormes ventajas directas podrían incluso ser sobrepasadas por las ventajas indirectas relacionadas con la posibilidad de adquirir, normalizar, sincronizar y almacenar señales médicas. En un futuro inmediato, podrían estar disponibles para ampliar los alcances de los sistemas de alarmas, mejorar la especificidad de los mismos, y permitir el disparo de alarmas cualitativamente diferentes, esto es, no sólo alertas sonoras emitidas al lado de la cama del paciente, sino eMails, SMSs, Pagers enviados en primera instancia o como un sistema de escalamiento en un recorrido predefinido cuando los problemas no sean solucionados de forma satisfactoria. En lo inmediato, podrían contribuir no ya a cambiar la manera en la que los conocimientos médicos se aplican, sino también a modificar la manera en la que el conocimiento en si mismo se produce. El uso de técnicas de minería de datos sobre grandes bases de datos de señales médicas podría producir enormes cantidades de información y constituirse en una nueva estrategia para formular hipótesis a ser testadas mediante la aplicación del método científico. Más allá de esto permitiría examinar las señales en formas que son imposibles para el ojo desnudo como el análisis de las mismas en dominios diferentes del temporal, tal vez el más notorio, el de las frecuencias. Es razonable incluso esperar que estos análisis revelen alteraciones sistemáticas en alguna o varias señales antes de la aparición de un evento. Esto plantea la posibilidad de emitir alertas no ya sobre un evento que ha ocurrido sino sobre uno que puede ocurrir.

En definitiva estamos hablando de utilizar el conocimiento de los profesionales que atienden al paciente crítico para crear innovación en formas de atender a estos pacientes y crear productos, servicios o procesos que mejoran los existentes y por añadidura la salud de las personas. La innovación en el campo de la atención al paciente crítico debe conllevar una transferencia de este conocimiento al mercado con el fin de crear productos que retornen recursos tangibles a los profesionales, las instituciones y al país. La sociedad no solo nos pide un alto grado de profesionalismo sino también una visión estratégica de futuro. Y sin ninguna duda la dirección está en la investigación y la innovación.