¿Por qué ya no se descubren nuevas medicinas?

31 05 2012

Hace unas décadas la industria farmacéutica desarrolló innumerables tabletas para reducir la presión arterial, controlar la glucosa y el colesterol en la sangre y evitar infecciones.

 

Hoy, muy pocas medicinas parecen salir al mercado.

Y es que producir y llevar a la clínica un nuevo medicamento puede llegar a costar US$1.000 millones y es un proceso que puede tardar más de 15 años.

La industria está enfrentando múltiples crisis, presupuestos cada vez más reducidos y enormes desafíos científicos.

¿Es éste el fin de los nuevos hallazgos farmacéuticos?

Margaret Chan, directora de la Organización Mundial de la Salud, advirtió recientemente que el mundo se está dirigiendo a una “era post-antibióticos” y que llegará el momento en que muchas de las infecciones más comunes ya no podrán curarse.

Esto debido a la creciente resistencia a los antibióticos actualmente disponibles.

Y a medida que la población envejece, los científicos se esfuerzan por encontrar formas -y fármacos- para combatir la creciente epidemia de enfermedades neurológicas como Alzheimer y Parkinson.

Al parecer, el viejo modelo de desarrollo de fármacos ya no está funcionando.

Este método, en el que la industria comprometía cantidades enormes de dinero para tratar de encontrar una medicina que pudiera tratar a proporciones enormes de la población -y generar “montañas” de efectivo para cubrir otras pérdidas- ya no puede sostener a la industria.

 

Enorme vacío

El modelo es ineficiente. En nueve de cada 10 ocasiones, las moléculas que muestran promesa en las etapas iniciales fracasan en los ensayos más avanzados.

Otra gran presión para las farmacéuticas es cuando las patentes de algunos de sus fármacos más lucrativos expiran.

Y cada vez es más difícil para los científicos encontrar los blancos adecuados para un compuesto químico.

Como explica el profesor Chas Bountra, experto en medicina traslacional de la Universidad de Oxford, “no hemos logrado entender lo suficiente sobre enfermedades humanas o suficiente sobre cómo actúan los compuestos existentes”.

“Si no entendemos eso, no podemos diseñar moléculas superiores y mejores”.

Otro problema, agrega, es el proceso de duplicación en el desarrollo de un fármaco.

“No solemos publicar nuestros fracasos, o si los publicamos, lo hacemos demasiado tarde”, expresa el profesor Bountra.

“Como consecuencia, otros académicos y otras compañías que están trabajando en el mismo objetivo, continúan desperdiciando recursos y carreras y exponiendo a los pacientes a moléculas que tienen la posibilidad de fracasar”.

El proceso para producir un nuevo fármaco puede demorar hasta 15 años.

El proceso para producir un nuevo fármaco puede demorar hasta 15 años.

Industria abierta

El profesor Patrick Vallance, presidente de investigación farmacéutica y desarrollo de GlaxoSmithKline (GSK) cree que la industria es cada más abierta.

“Una de las cosas que hemos hecho es ser muy abiertos sobre los compuestos que van a la clínica”.

“Publicamos nuestros resultados y hacemos disponibles nuestros protocolos para la revisión de científicos cuando entregamos nuestros estudios”.

“Este tipo de cosas ayudan a tener una mejor visibilidad de lo que se está desarrollando” agrega.

Pero al mismo tiempo, argumenta, “tenemos que ser realistas”.

“Siempre habrá cierto grado de duplicación porque esto es parte de la competición”.

Por su parte, el profesor Paul Workman del Instituto de Investigación de Cáncer expresa que hay otro asunto importante.

“Con los problemas de la crisis financiera se ha desarrollado una especie de vacío que muchos describimos como ‘el valle de la muerte’” dice.

“Es el valle entre la investigación básica y la innovación, por un lado, y el beneficio de los pacientes y el éxito comercial, por el otro”.

“Con una enorme división en medio en la cual se ve una falta de inversión y muchísimos fracasos”.

 

Colaboración

Una posible solución, creen los expertos, es que las fundaciones de beneficencia, como la Wellcome Trust, ofrezcan inversión para llenar esa división.

El profesor Workman cree que el modelo más exitoso es aquél en donde muchos procesos para el descubrimiento y desarrollo de un fármaco ocurren bajo un mismo techo.

Esto debe funcionar con la asociación de pequeñas y grandes compañías, principalmente en las últimas etapas de desarrollo.

Y los avances científicos, agrega el experto, también están permitiendo la posibilidad de nuevos hallazgos farmacéuticos.

“La ciencia está avanzando en dirección opuesta al modelo antiguo de producción farmacéutica: hacia la medicina personalizada”.

“Con ésta se podrá identificar al paciente que se beneficiará con determinado compuesto sometiéndolo a una prueba genética”.

“Se beneficiará así a un número pequeño de pacientes pero se beneficiarán extremadamente bien” agrega.

La colaboración, dicen los expertos, es la clave del éxito futuro en el campo farmacéutico.

En especial la colaboración en las primeras etapas del desarrollo de un medicamento.

Tal como expresa el profesor Vallance, la competición más grande se verá en las últimas etapas de un fármaco.

“Habrá una feroz competencia para ser los primeros en conseguir la mejor medicina, para asegurarnos de que estamos haciendo un ensayo correcto y de que podemos demostrar que logramos obtener el mejor medicamento” expresa el profesor Vallance.

Bbc.co.uk [en línea] Londres (UK): bbc.co.uk, 31 de mayo de 2012 [ref. 27 de mayo de 2012] Disponible en Internet: http://www.bbc.co.uk/mundo/noticias/2012/05/120523_descubrimiento_nuevos_medicamentos_men.shtml



Cibersalud y desarrollo

28 05 2012

María Cristina Rosas

Profesora e investigadora en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM. mcrosas@tutopia.com

Los avances de las ciencias médicas han contribuido a mejorar la calidad de vida de millones de personas en todo el mundo. Una rápida mirada a la evolución de la longevidad de las personas lo corrobora: en 1900, la esperanza de vida en el planeta era de apenas 31 años e incluso, entre los habitantes de los países más desarrollados no se prolongaba más allá de los 50 años; a mediados del siglo XX ya se había elevado, en promedio, a 48 años, mientras que en 2005 llegó a los 65.6 años, y a los 80 en algunas naciones como Japón. Se estima que en 2030 la esperanza de vida de las mujeres en países como Estados Unidos llegará a 85 años.

Otros logros que ejemplifican las bondades de la investigación científica aplicada a la medicina incluyen la erradicación de la viruela; la virtual eliminación de la lepra; la disminución de los casos de poliomielitis con vistas a su completa supresión en los próximos años y la posibilidad de reducir en 40% la muerte de niños menores de 5 años en los siguientes cinco lustros.

Con todo, falta mucho por hacer. Este año morirán 10 millones de infantes antes de cumplir los cinco años a causa de alguna enfermedad infecciosa que podría evitarse. De los 136 millones de bebés que nacen cada año, 4 millones mueren antes de su primer mes de vida. Asimismo, unos 70 millones de mamás y bebés están excluidos de los sistemas de salud en todo el mundo. Otra cifra desalentadora es que 530 mil mujeres mueren durante el embarazo, cuando dan a luz o un poco después del alumbramiento, año con año. Para hacer más complicado el escenario hay que destacar que en la medida en que la población mundial incrementa su esperanza de vida, uno de los grandes retos para los sistemas de salud de los países es lidiar con más casos de enfermedades no infecciosas y crónicas propias de la adultez y el envejecimiento. Se sabe que unos 24 millones de personas padecen demencia actualmente y que cada año se suman 4.6 millones de individuos con ese padecimiento, siendo los países en desarrollo los que cuentan con el 60% de todos los casos.

Para hacer frente a estos desafíos se requiere, además de recursos materiales, personal calificado y en este rubro desafortunadamente hay una notable escasez de médicos, enfermeras (os) y personal de apoyo. La Organización Mundial de la Salud (OMS) señala que hacen falta unos 4.3 millones de médicos, enfermeras (os) y otros para poder proveer servicios de salud a todas las personas. Asimismo, prevalece una desigual distribución de los profesionales de la salud a escala global, dado que el 30% de los 59 millones existentes se concentran en Estados Unidos y Canadá, mientras que en el África subsahariana se encuentra solamente el 4% de los médicos y enfermeras (os) disponibles en el planeta, pese a ser la región que concentra un 25% de todas las enfermedades existentes.

Ante la magnitud de los retos descritos, es menester mejorar el acceso de las sociedades a los servicios de salud y es aquí donde las tecnologías de la información se erigen en opción que podría coadyuvar al fortalecimiento del bienestar y la calidad de vida de los seres humanos.

De la telemedicina a la cibersalud

La cibersalud tiene sus orígenes en la telemedicina, esto es, la práctica de la atención médica a base del empleo de comunicaciones de audio, video y datos, para efectos de diagnóstico, consulta, tratamiento, educación, y transferencia de información médica, entre otros servicios.1 Aquí las interacciones se producen de médico a médico, o bien, de médico a paciente.

La práctica de la telemedicina se inscribe en la telesalud, concepto que abarca todos los usos de las telecomunicaciones, con ayuda de la computación, y que va más allá de los aspectos clínicos de la atención a la salud. El concepto de telesalud fue promovido por la OMS en 1997 e involucra a médicos, administradores, pacientes y familiares y a la población en general. Como programa, la telesalud generalmente incluye el telediagnóstico, la teleadministración, la teleeducación, y la teleenseñanza. Una de las grandes ventajas que suponen la telemedicina y la telesalud es su contribución a superar las distancia, propiciando así la igualdad de acceso a los servicios que no se encuentran disponibles en comunidades remotas, rurales, e incluso urbanas, o bien donde la cobertura física, por diversas razones, no es factible. En este sentido, a través de la telemedicina y de la telesalud se busca transmitir datos, voz, imágenes e información en lugar de desplazar físicamente a los pacientes, personal de salud y educadores, lo que mejoraría, en principio, el acceso, la puntualidad y la conveniencia, disminuyendo, asimismo, los costos de viaje. Se considera que a través de la telemedicina y la telesalud, los usuarios de los servicios de salud podrían transformarse en participantes activos al monitorear con mayor facilidad su propio bienestar, amén de que estarían en condiciones de acceder a programas educativos destinados a fomentar sus conocimientos sobre diversos aspectos sanitarios relevantes en sus vidas cotidianas desde la comodidad, conveniencia y seguridad de sus propios hogares o muy cerca de éstos. Otro aspecto a ponderar es el uso de la telecomunicación entre los profesionales de la salud cuando proveen atención médica, o incluso para efectos de capacitación u otros.

Como consecuencia del desarrollo de la telemedicina y la telesalud figura la cibersalud, también conocida como salud digital, concepto referido al uso de las nuevas tecnologías aplicadas a la gestión de los sistemas sanitarios. La OMS refiere que la cibersalud se define por el uso costo-eficiencia y seguro de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) a favor de la salud y los campos relacionados con ésta, con miras a que contribuyan a fortalecer y mejorar los sistemas y los resultados sanitarios.

La OMS también explica que “la cibersalud puede contribuir al fortalecimiento de los sistemas de salud de varios modos: mejorando la disponibilidad, la calidad y el uso de la información y los datos gracias al reforzamiento de los sistemas de información sanitaria y los sistemas de vigilancia de la salud pública; perfeccionando el personal de salud y mejorando su desempeño, pues se suprimen los obstáculos que crean la distancia y el tiempo gracias a la telemedicina y la formación médica continuada; mejora el acceso a la información y el conocimiento existentes a escala mundial y local; y promoviendo cambios positivos en el modo de vida para prevenir y control las enfermedades comunes.”2 Cabe destacar que el concepto de cibersalud fue impulsado en la Cumbre Mundial de la Sociedad de la Información celebrada en Ginebra, Suiza, en 2003.

Prioridades y realidades

Para la OMS, entonces, la cibersalud es una prioridad y por ello desde 2005 instituyó el Observatorio Global de Cibersalud (Global Observatory for eHealth) que busca proveer a los Estados miembros de información y lineamientos sobre prácticas, políticas y estándares en la materia. Considerando que en la actualidad la OMS cuenta con 194 miembros, los alcances de esta iniciativa son prometedores. Sin embargo, para que la cibsersalud cumpla con su propósito fundamental, requiere, entre otras cosas, de infraestructura. Al respecto, en una encuesta que realizó en 2006, la OMS encontró que desde que comenzó el presente siglo, la cibersalud ha experimentado una expansión considerable, situación que contrasta con la década precedente, cuando su evolución fue muy lenta. Con todo, y a pesar de su acelerado crecimiento en la nueva centuria, se observa una correlación entre el nivel de ingresos de los países y el desarrollo del sector, de manera que la cibersalud se encuentra mucho más evolucionada en los países más ricos, situación que alerta respecto a otra brecha digital, ésta vez en torno a un aspecto tan crucial para la vida humana como lo es la salud.3

Un hecho cotidiano, cuando de compromisos se trata, es la gran distancia que hay entre lo que se promete y lo que se hace y en el caso de la cibersalud hay un rezago tanto en la formulación de políticas como también en su gestión por parte de los gobiernos. Un aspecto estrechamente relacionado con lo anterior es el papel de los gobiernos como garantes de la equidad y la protección de los ciudadanos, la promoción del multilingüismo, y aspectos como la normalización y la competitividad. Este es un tema relevante dado que en la cibersalud están involucrados diversos actores, además de los gobiernos y las sociedades, por ejemplo, el sector privado –destacando las empresas farmacéuticas–, cuyos intereses no comparten el supuesto de que la salud es –o debería ser– un bien público global.

A lo anterior hay que sumar que dado que la cibersalud reposa en las tecnologías de la información, no hay que perder de vista que el acceso a las mismas es desigual, no sólo a nivel mundial sino dentro de un mismo país, sea por razones económicas, de etnia, educación, edad, corrupción, etcétera. Esta brecha digital tiende a ensancharse debido a que en muchos países se ha puesto más énfasis en el acceso a las tecnologías que en las competencias que una persona promedio debería tener para poder usarlas. Asimismo, la conciencia en torno a la necesidad de usar las nuevas tecnologías no se desarrolla por igual entre los miembros de la sociedad, lo cual limita el espectro de los beneficios de la cibsersalud. Baste mencionar que en la “civilizada” y “tecnologizada” Unión Europea, el 30% de su población jamás ha usado Internet.4

Los desafíos

De entrada, la cibersalud, en su acepción más simple, se confronta con la noción –tradicional– de la relación entre médico y paciente. Por ello es importante que el médico explique con claridad al paciente durante el contacto que se establece en el marco de la cibersalud, quién tiene la responsabilidad de un seguimiento de su salud y atención médica. Es necesaria la supervisión del médico en los protocolos, conferencias y revisión de historial médico en todo momento. Asimismo, el médico debe tener la capacidad de contactar de inmediato a los proveedores y técnicos que no son médicos y también a los pacientes. Es igualmente importante que el médico aclare la responsabilidad por el paciente con cualquier otro personal de salud que está involucrado en la atención del paciente. Además, la responsabilidad legal de los profesionales sanitarios que facilitan asistencia a través de los esquemas de cibersalud debe estar claramente definida por la correspondiente jurisdicción y normatividad.

Lo anterior debe ir de la mano del respeto de los derechos humanos y la privacidad como criterios fundamentales para el intercambio de datos y archivos médicos electrónicos dentro de los países y entre ellos. La OMS señala que a efecto de usar cada vez más los servicios de cibersalud hace falta un régimen jurídico y ético que garantice la protección de los datos y su carácter privado y confidencial. Este es un tema muy delicado, sobre todo a la luz de diversas acciones englobadas en el concepto de cibercrimen, que podrían tener, en el ramo de la cibersalud, una veta para actuar con enorme impunidad ante la falta de normas y mecanismos que garanticen la seguridad y la privacidad en el manejo de este tipo de información. Ya en la película La red se advertía sobre la manipulación deliberada de estudios médicos que llevaron a que el Secretario de Defensa de Estados Unidos se suicidara.

Otro flagelo que al menos por ahora subsiste en torno a la cibersalud, es la descoordinación imperante entre las entidades participantes. En la Unión Europea, por ejemplo, donde Bruselas tiene muy pocas competencias en materia sanitaria, se observa un mal uso de los recursos humanos y materiales, toda vez que las pruebas se repiten, los profesionales de la salud no comparten la información, y tampoco hay una evaluación para medir el funcionamiento del sistema.5

El siguiente desafío, ya referido, tiene que ver con el hecho de que los servicios de cibersalud dependen, en buena medida, de la colaboración entre diversos actores, incluido el sector privado. Por lo tanto, las alianzas público-privadas deben salvaguardar los derechos de las personas, servir para prestar una asistencia segura y de gran calidad y beneficiar a ambas partes. La OMS ha conminado a estos actores a elaborar principios y marcos de referencia para la gestión de alianzas de cibersalud, que faciliten tanto la cooperación nacional como el intercambio internacional de servicios de cibersalud, promuevan actividades de investigación y desarrollo en tecnologías de información aplicadas a la salud pública y alienten la donación de material y programas informáticos.6

Así como hay un déficit en los profesionales de la salud a nivel mundial, también se observa una insuficiencia de recursos humanos capacitados en tecnologías de la información al servicio de la salud. Como se sugería anteriormente, las tecnologías de la información pueden servir para mejorar sensiblemente no sólo los métodos de formación de los profesionales del sector salud gracias a programas específicos de ciberaprendizaje, sino también la eficacia de los servicios de mismos, sobre todo en zonas donde no haya suficiente personal sanitario. Parte de la solución a este problema estriba en incorporar la formación en tecnologías de la información en los programas de educación sanitaria, lo cual garantizaría al menos, que las nuevas generaciones de profesionistas conozcan, se beneficien y apliquen los criterios de cibersalud en sus jurisdicciones y ámbitos de acción.

En el caso de México, donde es necesario mejorar la cobertura de los servicios de salud, la cibersalud ya tiene un camino andado que, sin embargo, puede mejorar. Baste mencionar que el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales para los Trabajadores del Estado (ISSSTE) ya cuenta con programas piloto y experiencias exitosas en la materia y la utilidad de la cibersalud está fuera de toda discusión.

Ahora bien, considérese lo siguiente: según el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), de cada 10 consultas del primer nivel de atención proporcionadas, siete corresponden a personas de la tercera edad, situación que remite al envejecimiento de la población mexicana y a los retos que esto supone para el sistema de salud. Como es sabido, las personas de la tercera edad presentan una merma en sus capacidades, entre ellas la falta de memoria y reducen su autosuficiencia. En Estados Unidos, por ejemplo, se sabe que a partir de los 65 años, una de cada cinco personas desarrolla el llamado mal de Alzheimer, y que después de los 85 años, la cifra incluye a una de cada dos personas. Esta situación los hace dependientes, ocasionando fuertes presiones para sus familiares. Con frecuencia el familiar a cargo pierde su empleo, se aísla socialmente, renuncia a actividades recreativas, se enferma de estrés y en casos extremos podría morir antes que la persona a quien cuida. Esta situación se puede solventar a través de apoyos tecnológicos, de manera que las personas que padecen distintas afecciones que limitan su movilidad u otras capacidades, podrían contar, ellos y sus cuidadores, con apoyos médicos a distancia, lo que mejoraría su calidad de vida.

Finalmente, a propósito del tema de la infraestructura, no hay que perder de vista que la cibersalud requiere, entre otras cosas, de una red satelital, la cual, en el caso de México, se encuentra en el límite de su vida útil –tema abordado en este mismo espacio hace algunos meses–,7 lo que reduce sobremanera las expectativas de desarrollo de este sector –y de otros más, relevantes todos ellos para la vida nacional.

Notas

1 Únicamente con fines clínicos y de diagnóstico.

2 Organización Mundial de la Salud (30 de agosto de 2010), África tiene que adoptar y utilizar la cibersalud, Brazzaville, Organización Mundial de la Salud/Oficina Regional para África, p. 1.

3 Organización Mundial de la Salud (agosto de 2006), Establecimiento de infraestructuras para la cibersalud. Progresos realizados por los Estados miembros, Ginebra, Observatorio Mundial OMS de Cibersalud, p. 2.

4 El País (11 de junio de 2010), “La brecha digital y la coordinación, retos para el futuro de la cibersalud”, disponible en http://elpais.com/diario/2010/06/11/sociedad/1276207206_850215.html

5 Ibid.

6 Organización Mundial de la Salud (1 de diciembre de 2005), Cibersalud: instrumentos y servicios propuestos, Ginebra, OMS, p.

4, disponible en https://apps.who.int/gb/ebwha/pdf_files/EB117/B117_15-sp.pdf

7 María Cristina Rosas (26 de octubre de 2010), “México: ¿fuera de órbita?” en etcétera, disponible en http://www.etcetera.com.mx/articulo.php?articulo=5404

Etcetera.com.mx [en línea] México (MEX): etcetera.com.mx, 28 de mayo de 2012 [ref. 21 de mayo de 2012] Disponible en Internet: http://www.etcetera.com.mx/articulo.php?articulo=12702



Cirugía pionera restaura movimiento a hombre paralizado

24 05 2012

Una innovadora cirugía de derivación llevada a cabo en Estados Unidos logró restaurar el daño en la médula espinal de un individuo con parálisis y les permitió recuperar el uso de una mano.

La lesión que el paciente había sufrido impedía que su cerebro enviara señales de movimiento a su mano.

La operación quirúrgica, cuyos detalles aparecen publicados en Journal of Neurosurgery, (Revista de Neurocirugía), involucró volver a conectar los nervios de la mano para que éstos pudieran volver a comunicarse con el cerebro.

Los cirujanos de la Escuela de Medicina de la Universidad de Washington, que llevaron a cabo el procedimiento, “construyeron” una nueva ruta de comunicación de impulsos nerviosos entre la mano y el cerebro.

El paciente puede ahora utilizar la mano para alimentarse solo y está intentando volver a escribir.

El individuo de 71 años sufrió un accidente automovilístico en junio de 2008 que provocó una lesión en la médula espinal con daños en la base del cuello.

El hombre no pudo volver a caminar y aunque quedó con cierto movimiento en sus brazos, había perdido en ambas manos la capacidad de pellizcar y de agarre.

Lesión específica

Tal como explican los científicos, los nervios de la mano no estaban dañados, sólo habían perdido la capacidad de comunicarse con el cerebro, el cual debe darles instrucciones de movimiento.

A pesar de que la mano no recibía señales, el cerebro seguía enviando instrucciones al brazo.

La operación, dice el estudio, reconectó los nervios del brazo para establecer una nueva vía de comunicación desde el cerebro a la mano.

Para ello, los cirujanos extrajeron uno de los nervios que lleva a un músculo y se injertó al nervio interóseo anterior, que va hacia la mano.

“El circuito (en la mano) estaba intacto pero ya no estaba conectado al cerebro”, explica a la BBC la profesora Ida Fox, especialista en cirugía plástica y reconstructiva de la Universidad de Washington.

“Lo que hicimos fue tomar ese circuito y restaurar la conexión al cerebro”.

Según la investigadora, la operación es “realmente innovadora” y una forma “ingeniosa y estimulante” de restaurar el movimiento.

Pero advierte que este procedimiento no podrá nunca ser utilizado para restaurar las funciones normales de movimiento.

“Eso nunca sucederá”, dice la profesora Fox.

El movimiento limitado que se logró no ocurrió “de la noche a la mañana”, dice la investigadora.

Se requirió un entrenamiento intensivo del paciente para volver a adquirir el control de la mano.

Y ahora, los nervios que se utilizan para doblar el codo pueden realizar movimientos de pellizco.

Después de ocho meses de la operación, el paciente pudo volver a mover los dedos pulgar, índice y medio.

Ahora ya puede alimentarse solo y hace uso de una escritura “rudimentaria”.

Los médicos esperan que con más fisioterapia sus movimientos continúen mejorando.

Pero subrayan que el procedimiento sólo funcionará con pacientes que tienen lesiones muy específicas de la médula espinal en la base del cuello.

Si la lesión se ubica en una parte más alta la persona no tendrá funciones nerviosas en los brazos y en una parte más baja todavía tendrá movimiento en las manos.

“Uno de los problemas con este tipo de técnicas es la permanencia de los resultados”, dice a la BBC el doctor Mark Bacon, director de investigación de la organización Spinal Research.

“Una vez que se realiza es muy difícil revertirla”.

“E inevitablemente se debe sacrificar algunas de las funciones sanas en la parte superior de la lesión para poder obtener movimientos más útiles en la parte inferior”.

“Esto puede ser totalmente aceptable cuando estamos hablando de restaurar funciones que conducen a una mejor calidad de vida”.

“Y para el número limitado de pacientes que podrían beneficiarse con esta técnica parece ser un pequeño precio que deberán de pagar” afirma el experto.

Bbc.co.uk/ [en línea] London (UK): bbc.co.uk/ 24 de mayo de 2012 [ref. 16 de mayo de 2012] Disponible en Internet: http://www.bbc.co.uk/mundo/noticias/2012/05/120516_cirugia_paralisis_mano_men.shtml



Aplicaciones para cuidar la salud de los pacientes

21 05 2012

El website colombiano Enterco recomienda cinco apps útiles para ayudar en el diagnóstico y medición de distintos indicadores.

Por Hugo Luis Sánchez González

Médico general

Como dijo Steve Jobs cuando presentó por primera vez el iPhone, en 2007, “la magia está en el software”. Son las aplicaciones las que permiten que estos dispositivos sean útiles para casi todo y para distintos tipos y perfiles de usuarios, y los médicos no son ajenos a esto.

Las aplicaciones móviles pueden ser útiles para los profesionales y los estudiantes de medicina para agilizar procesos, proveer información en tiempo real, reducir errores de ingreso de datos y mucho más.

Pero recuerden, ninguna aplicación ni tecnología está por encima de los conceptos médicos, estas aplicaciones deben ser vistas solo como herramientas que les ayudan a que su labor y sus conceptos sean mucho más acertados y eficientes.

ABG.

Esta aplicación interpreta gases arteriales, uno de los elementos que se analizan en un examen de sangre. Es útil cuando se tienen dudas acerca de los estados de ácido-base del cuerpo humano. Está disponible en inglés, es gratuita para iOS y Android, y tiene una versión paga para Android que cuesta 1,99 dólares.

APGAR.

En tiempos antiguos, la tabla Apgar la colocaban en las cunas térmicas para la valoración rápida del recién nacido. Con esta aplicación solo es pulsar en las variables conocidas y da valor rápido del puntaje. Está disponible en inglés, es gratuita para Android y para iOS cuesta 0,99 dólares.

Glasgow Coma Scale.

Esta escala suele ser el dolor de cabeza de algunos estudiantes y médicos de urgencias. En los centros de trauma siempre hay una tabla pegada a la pared. Esta aplicación es útil para valorar el estado neurológico de un paciente posterior a un trauma, tiene una interfaz inteligente y permite seleccionar como paciente a un niño o un adulto. Existen muchas aplicaciones con esta escala. La de Android viene en diferentes idiomas, incluido el español, y es gratuita.

Sanford Guide Antimicrobial Therapy 2011-2012.

Quienes conocen este libro sabrán que tener en el smartphone esta guía sobre antibióticos es muy útil, pues sacará de dudas a cualquier interesado. Con múltiples opciones de búsqueda, siempre está actualizada con lo que se podrá encontrar cualquiera de estos medicamentos. Para Android, solo está disponible en inglés, y cuesta 29,99 dólares, y para iOS cuesta 360 dólares.

VisualDx.

Muchos médicos tienen problemas para reconocer lo que se ve en una imagen. Para salir de dudas, VisualDx es una base de datos de imágenes a todo color sobre una gran cantidad de enfermedades junto con una breve descripción, con lo que resultará más fácil hacer un diagnóstico. Tiene versiones para iOS y Android, está en inglés y es gratuita.

Ehealthreporter.com [en línea] Buenos Aires (ARG): ehealthreporter.com, 21 de mayo de 2012 [ref. 08 de mayo de 2012] Disponible en Internet: http://www.ehealthreporter.com/es/noticia/verNoticia/1115



Investigadores españoles prueban una terapia para prolongar la vida

17 05 2012

Investigadores del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) han probado con éxito la primera terapia génica contra el decaimiento del organismo asociado al envejecimiento. Por el momento, la ‘terapia antienvejecimiento’ ha conseguido, con un solo tratamiento, prolongar la vida de ratones hasta en un 24 por ciento.

El trabajo, que publica mañana en la revista ‘EMBO Molecular Medicine’, desarrolla una estrategia nunca antes empleada para combatir el envejecimiento, se trata de un tratamiento efectivo y seguro -en el modelo animal-, que actúa directamente sobre los genes, pero que se aplica a animales adultos, y una única vez.

Liderado por la directora del CNIO, Maria A. Blasco, y Bruno M. Bernardes de Jesús, coautor del trabajo, en colaboración con Eduard Ayuso y Fátima Bosch, del Centro de Biotecnología Animal y Terapia Génica de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB), trataron a ratones adultos, de un año de edad; y viejos, de dos años. En ambos casos la terapia génica tuvo un efecto “rejuvenecedor”, escriben los autores.

Los ratones que fueron tratados al cumplir el año vivieron, de media, un 24 por ciento más; los de dos años, un 13 por ciento más. Así, la terapia consistiría en lograr que las células expresen telomerasa, la enzima que ‘ralentiza’ el ‘reloj biológico’.

En general, la terapia mejoró sensiblemente la salud de los animales, retrasando la aparición de enfermedades asociadas a la edad -como la osteoporosis y la resistencia a la insulina- y mejorando los valores de indicadores de envejecimiento, como la coordinación neuromuscular.

Este trabajo “demuestra que es posible desarrollar una terapia génica antienvejecimiento con telomerasa sin aumentar por ello la incidencia de cáncer”, escriben los autores. “Los organismos adultos acumulan daños en el ADN resultado del acortamiento de los telómeros, este trabajo muestra que una terapia génica basada en la producción de telomerasa es capaz de reparar o retrasar este tipo de daño”, añaden.

LA TELOMERASA: TRATADA COMO UN VIRUS

La terapia se basa en tratar al animal con un virus cuyo ADN ha sido modificado, concretamente ha sido sustituido por la enzima telomerasa, uno de los genes más importantes para el envejecimiento. La telomerasa repara los extremos de los cromosomas, los llamados telómeros, y al hacerlo frena el reloj biológico de la célula y por ende del organismo. El virus, al infectar al animal, actúa como un vehículo que deposita el gen de la telomerasa en las células.

Los telómeros son estructuras que protegen los extremos de los cromosomas, pero de forma limitada en el tiempo: con cada división de la célula, los telómeros se acortan, hasta que se reducen demasiado y ya no pueden desempeñar su función. Como resultado, la célula deja de dividirse y envejece, o muere. Esto se evita con la telomerasa, que frena el acortamiento de los telómeros o incluso los reconstruye de nuevo.

El gen de la telomerasa, no obstante, sólo está activo en la mayoría de las células antes del nacimiento; las células del organismo adulto, salvo excepciones, no tienen telomerasa. La excepción son las células madres adultas y las cancerígenas, que se dividen sin límite y son por tanto inmortales. Precisamente, riesgo de promover el desarrollo de tumores siempre había supuesto un obstáculo a la hora de plantear terapias antienvejecimiento basadas en la telomerasa.

Por esta razón, los investigadores destacan que los animales de este ensayo no han desarrollado cáncer. Los investigadores lo atribuyen a que la terapia comienza cuando los animales ya son adultos, y por tanto no tienen tiempo de acumular el número de multiplicaciones aberrantes necesarias para la aparición de tumores.

El virus empleado para llevar el gen de la telomerasa a la células derivan de otros no patógenos en humanos y que no tienen capacidad para replicarse. Por tanto son “muy seguros, ampliamente usados en terapia génica con un gran éxito en el tratamiento de la hemofilia y enfermedades oculares”.

VÍA AL TRATAMIENTOS DE ENFERMEDADES

Los investigadores Virgina Boccardi, de la Universidad Segunda de Nápoles, y Utz Herbig, del New Jersey Medical School-University Hospital Cancer Centre, han señalado que este trabajo se considera ante todo una “prueba de concepto de que la terapia génica con el gen de la telomerasa es una estrategia factible y en general segura para prolongar la vida en buenas condiciones de salud y tratar enfermedades relacionadas con presencia de telómeros cortos”.

Así, destacan que aunque a corto plazo su aplicación en humanos contra el envejecimiento no es posible, sí podría abrir una nueva vía al tratamiento de enfermedades relacionadas con la presencia en los tejidos de telómeros anómalamente cortos, como algunos casos de fibrosis pulmonar humana.

Del trabajo Blaco destaca que, aunque “el envejecimiento hoy no se considera una enfermedad, cada vez más los investigadores tendemos a verlo como la causa común de enfermedades como la resistencia a la insulina o las cardiovasculares, cuya incidencia aumenta con la edad”, por tanto, si se trata el envejecimiento de las células se podrían tratar también las enfermedades.

Por su parte, Bosch señala que el decubrimiento “podría ser imprescindible para una terapia antienvejecimiento, ya que cualquier otra estrategia requeriría de una administración constante del fármaco durante toda la vida del paciente, aumentando el riesgo de efectos adversos”.

 

Nuevatribuna.es [en línea] Madrid (ESP): nuevatribuna.es 17 de mayo de 2012 [ref. 16 de mayo de 2012] Disponible en Internet: http://www.nuevatribuna.es/articulo/sociedad/2012-05-16/investigadores-espanoles-prueban-una-terapia-para-prolongar-la-vida/2012051610420700860.html



Una retina electrónica devuelve parte de la visión a dos pacientes

14 05 2012

Dos pacientes ciegos lograron ver la luz y distinguir formas gracias al primer ensayo de un “ojo electrónico” -un microchip que se implanta en la retina- que se realizó en el Reino Unido.

Ambos sujetos habían perdido la visión a causa de retinitis pigmentosa, un trastorno ocular genético que provoca ceguera permanente, pero semanas después de la operación, vieron luz y formas.

Tal como señalan los investigadores, ambos están ahora comenzando a experimentar “la restauración de una visión útil”.

Los científicos del Hospital de Ojos de la Universidad de Oxford y el King’s College de Londres afirman que estos resultados “superan todas las expectativas”.

En el pasado, otros implantes de retina también han logrado revertir la ceguera, pero a diferencia de este chip -que permite al paciente detectar objetos con sus ojos- aquellos utilizan una cámara externa.

Lugar del implante.

Lugar del implante.

La nueva tecnología, desarrollada por la empresa alemana Retina Implant, funciona convirtiendo la luz que entra al ojo en impulsos eléctricos que son alimentados al nervio óptico en la parte posterior del ojo.

El objetivo es reemplazar las células de la retina que pierden los individuos que sufren enfermedades como la retinitis pigmentosa.

El pequeño microchip, que se implanta debajo de la retina, contiene 1500 microscópicos detectores de luz electrónicos.

El nervio óptico es capaz de recoger las señales eléctricas del microchip y enviarlas al cerebro para que los pacientes puedan volver a experimentar algo de la visión perdida.

Funciona con energía externa conectado a un cable que sale por la piel detrás del oído para conectarse a una batería.

El implante ya fue probado exitosamente con pacientes en Alemania y éste es el primer ensayo clínico en el Reino Unido, en el cual los investigadores realizaron algunas mejoras respecto a la prueba anterior.

Vista por rayos X de la poisición del chip y el cable que conecta a la unidad de control.

Vista por rayos X de la poisición del chip y el cable que conecta a la unidad de control.

“Lo que hace única a esta tecnología es que todas las funciones de la retina están integradas en el chip”, explica el profesor Robert MacLaren, quien dirige el estudio.

“Tiene 1500 pequeños diodos y electrodos sensores de luz que estimulan los nervios suprayacentes para crear una imagen pixelada”.

“Aparte de un dispositivo similar a un aparato auditivo que se coloca detrás del oído, nada indicaría que el paciente tiene un implante de retina”, agrega el investigador.

Impacto “profundo”

Uno de los pacientes, Chris James de 54 años, comenzó perdiendo la visión nocturna cuando tenía algo más de 20 años y se le diagnosticó retinitis pigmentosa.

Después de la operación, describió como un “momento mágico” cuando el implante fue encendido por primera vez y pudo ver luz.

“Cuando se me colocó un destello de luz en el ojo confirmé que mis nervios ópticos estaban funcionando adecuadamente, lo cual es una señal muy prometedora”, dice Chris.

“Fue como si alguien tomara una foto con flash, una luz pulsante, que pude reconocer instantáneamente”, agrega.

“Ahora puedo ver una línea curva o recta cercana, las cosas alejadas son más difíciles. Pero es muy pronto y todavía tengo que aprender a interpretar las señales que envía el chip a mi cerebro”.

El chip no funciona como la vista convencional. Las señales que envía al cerebro son destellos de luz y no es una visión en color sino en blanco y negro.

Tal como señala el profesor MacLaren, para una persona con visión normal estos resultados pueden no parecer extraordinarios.

Pero para alguien que ha perdido totalmente la vista, poder orientarse en un cuarto o saber dónde están las puertas y las ventanas es algo “extremadamente útil y práctico”.

“Estamos muy entusiasmados con estos resultados iniciales. La visión es distinta de lo normal y requiere un tipo distinto de procesamiento cerebral”, dice el investigador.

“Esperamos, sin embargo, que los chips electrónicos puedan ofrecer independencia a muchas personas que están ciegas a causa de la retinitis pigmentosa”, agrega.

El profesor Timothy Jackson, cirujano oftalmológico del King’s College que también dirige la investigación, afirma que “este pionero tratamiento todavía está en sus primeras etapas de desarrollo”.

“Pero es un paso importante y estimulante y eventualmente puede conducir a una gran mejora en la calidad de vida de personas que han perdido la vista por retinitis pigmentosa”.

“La mayoría de estos pacientes han perdido la visión por años o décadas. El impacto de volver a ver, incluso si no es una vista normal, puede ser profundo y muy conmovedor”, agrega el científico.

Ahora los investigadores esperan llevar a cabo un ensayo más amplio con unos 12 pacientes británicos que serán sometidos al implante. (BBC)

A7.com.mx [en línea] Mérida (MEX): a7.com.mx, 14 de mayo de 2012 [ref. 09 de mayo de 2012] Disponible en Internet: http://a7.com.mx/vida/salud/11903-ciegos-vuelven-a-ver-gracias-a-retina-electronica.html



UK trial for portable brain-cooling device

10 05 2012

A trial has begun of a portable brain-cooling device which could enhance the survival prospects of cardiac patients.

The Rhinochill machine is a portable device which cools the brain via tubes placed up the nose

The Rhinochill machine is a portable device which cools the brain via tubes placed up the nose

Ground-based cars in the service of the charity London’s Air Ambulance are the first in the UK to carry the Rhinochill machine.

Larger brain-cooling devices are already used in UK hospitals on cardiac and stroke patients to aid recovery.

But cooling the body earlier in the field, during resuscitation, could save more lives, early research suggests.

“We know quite well that if you’re cooled after your heart attack, it can not only mean that your chances of surviving are greatly increased, but your chances of surviving without brain damage are too,” Dr Richard Lyon, a registrar with London’s Air Ambulance, told BBC News.

“For the last 10 years or so, the big thrust has been to cool you as quickly as possible, but usually after you get delivered to hospital, after your heart has been restarted.

“What we’re doing is bringing everything much further forward – starting this brain-cooling process while CPR is still being carried out in the field.”

So far, the team have used the machine five times, with funding for 20 patients over the next year. The money for the trial has been awarded by the College of Emergency Medicine.

The device, made by California-based company Benechill, works by delivering a cold current of air up the nostrils via tubes, cooling the brain and body.

Animal research suggests cooling the brain earlier could have a major impact on survival and recovery prospects for patients.

The machine is being carried by the Physician Response Unit, a vehicle dubbed the “cool car”, which operates during daytime hours and responds to trauma and cardiac emergencies across the capital.

“Essentially, it’s a very small unit which contains a fluorocarbon liquid. You plug the thing into an oxygen cylinder which then vaporises this liquid and the vapour comes out of the end of two nasal cannulai,” explained Dr Lyon.

“We put two tubes into the back of the nose, about half an inch from the brain, and this cold spray which comes out at about four degrees cools the inside of your nasal cavity very rapidly and that cools the brain.”

The brain-cooling unit will be used by the paramedics and doctors in conjunction with defibrillation and cardiopulmonary resuscitation (CPR).

“Someone’s got to be doing CPR – and we often use a mechanical device to do that – someone’s got to be putting a tube into the lungs and someone’s got to work the defibrillator, and then there’s the cooling nasal spay,” he said.

Commenting on the study, Dr Gareth Davies, medical director and chairman of the trustees of London’s Air Ambulance, said: “London’s Air Ambulance prides itself on delivering medical innovation to increase the survival and recovery of its patients.”

 

Bbc.co.uk [en línea] London (UK): bbc.co.uk, 10 de mayo de 2012 [ref. 02 de mayo de 2012] Disponible en Internet: http://www.bbc.co.uk/news/health-17869134



Dr MONTEAGUDO: Perspectivas de Innovación en Telemedicina

7 05 2012

Jose Luis Monteagudo Peña

jlm@isciii.es

Jefe de la Unidad de Telemedicina y e-Salud

Instituto de Salud Carlos III

En los últimos años se ha producido una intensa actividad de I+D+i en el área de telemedicina dirigida al desarrollo de aplicaciones para soportar modelos innovadores de atención a las personas con condiciones crónicas de salud tales como hipertensión, insuficiencia cardiaca, obstrucción crónica pulmonar, asma, diabetes, cáncer, demencia  y otras dolencias [1]. El objetivo es implementar nuevos modelos de atención más apropiados y efectivos para el mantenimiento de la salud en condiciones de vida cotidiana, evitando complicaciones graves y la necesidad de recurrir  a los servicios de urgencias e ingresos hospitalarios. Una prioridad creciente es evitar o retrasar lo más posible la situación de dependencia prestando atención a las situaciones pluripatológicas que son las más frecuentes.

Los esfuerzos se han traducido en una larga colección de pilotos y demostradores  de soluciones de teleasistencia y  telesalud. Merecen atención por su relevancia el caso de la Administración de Veteranos en EEUU con 51.000 pacientes [2] y el “Whole System Demonstrator” del Departamento de Salud de Gran Bretaña [3] con 6.200 pacientes que se está proyectando al futuro con el Programa de “3 millones lives” [4].

Fig. 1.- El sistema Airmed (Instituto de Salud Carlos III.y Hospital .U. Puerta de Hierro) fue pionero en el desarrollo y evaluación clinica de sistemas de mHealth para soporte de nuevos modelos de atención a personas con condiciones crónicas .

En este contexto, los avances tecnológicos están alimentando hoy día una nueva generación de sistemas de telemedicina personal y ubicua basada en la convergencia de las tecnologías de telefonía móvil de cuarta generación (4G);  los  terminales de tabletas y smartphones;  las redes sociales y los dispositivos biomédicos  personales.  Se puede hablar de la telemedicina en la era post PC que ya anunció Steve Jobs con el nacimiento de las tabletas. De hecho las propuestas de Salud Móvil (mHealth) están ahora en  pleno apogeo.  A principios de 2012 se contabilizan más  de 33.000 aplicaciones para smartphones cubriendo un amplio rango de propuestas [5]. Algunos desarrollos pueden parecer innovaciones simples tales como medidores de calorías, medidores de pulso, etc. . Sin embargo existen ejemplos anticipadores de un cambio profundo en la sanidad del futuro. Sirva como ejemplo un sistema portátil de análisis de marcadores celulares tumorales a partir de muestras tisulares obtenidas por punción, que utilizando un detector que en realidad es un aparto de resonancia nuclear magnética en miniatura conectado a un smartphone, es capaz de determinar la estructura química de moléculas orgánicas por radiofrecuencia. [6] Este tipo de pruebas requieren actualmente muestras de tejido obtenidas por biopsia con agujas de 2mm. de diámetro en entornos especializados y se deben esperar varios días para disponer de los resultados de anatomía patológica. Con el nuevo analizador se pueden detectar marcadores tumorales estándar con muestras mucho más pequeñas obtenidas con agujas finas de 0,5 mm de diámetro. Además los resultados se tienen disponibles en tan solo 30 minutos. Según sus desarrolladores el sistema sirve, por ejemplo, para verificar la evolución de un tratamiento de quimioterapia y ajustar el tratamiento conforme el cáncer progresa. Un aspecto clave es que se puede utilizar en la consulta de un médico o en la propia casa de los pacientes en vez del hospital. El “smartphone” facilita una interfaz de uso fácil con el médico y la posibilidad de comunicación con un especialista para teleconsulta. Este tipo de innovaciones en telemedicina se están extendiendo a muchas otras patologías y procesos abriendo el camino a una trasformación profunda de la atención sanitaria como la conocemos en la actualidad.

Ciertamente gran parte de la atención se está proyectando hoy día hacia los terminales smartphones y tabletas y los dispositivos biomédicos que se les conectan. No obstante, en nuestra opinión el mayor potencial innovador para el futuro reside en las redes sociales, particularmente de las redes sociales móviles junto con la aplicación de metodologías de sistemas cognitivos dinámicos. Se trata de dar respuesta a la necesidad de sistemas cada vez mas complejos capaces de soportar a un gran número de usuarios que demandan cada vez más servicios personalizados  que se pueden proveer en base a la información de contexto obtenida de los propios usuarios.

[1] C. H. Salvador (Coord.) Innovación TIC para las personas mayores. Situación, Requerimientos y Soluciones en la Atención Integral de la Cronicidad y la Dependencia.Edit. Fundación Vodafone. 2011 ISBN: 84-934740-6-1.

[2] http://www.va.gov/health/NewsFeatures/20110816a.asp

[3]http://www.dh.gov.uk/en/Publicationsandstatistics/Publications/PublicationsPolicyAndGuidance/DH_100946

[4] http://www.3millionlives.co.uk/

[5]http://www.iphonehealthapps.net

[6] P. Patel IEEE Spectrum. March 2011



Tecnología médica con toque humano

3 05 2012

Las computadoras, teléfonos inteligentes y tabletas son cada vez más frecuentes entre los médicos estadounidenses. El equilibrio entre mirar la pantalla y al paciente requiere de entrenamiento.

 

Un actor se hace pasar por paciente para los médicos de la Universidad Georgetown

Un actor se hace pasar por paciente para los médicos de la Universidad Georgetown

El estudiante de medicina Gregory Shumer analiza el historial de salud de su paciente en la pantalla de una laptop y la acerca al hombre anciano sentado en la plancha de examinación. “Ahí lo ve”, dijo señalando a la pantalla. El peso, el azúcar en la sangre y el colesterol estaban demasiado elevados.

Aunque el paciente no confesó que estaba demasiado miope para ver las cifras, reconoció que descuidó su salud tras el fallecimiento de su esposa. Shumer apartó la vista de la computadora para tener una conversación amable, exactamente el objetivo del nuevo programa de capacitación de la Universidad Georgetown, de Estados Unidos.

Mientras el país avanza hacia una medicina sin papeles, los médicos están lidiando con un raro desafío: ¿Cómo usar computadoras, teléfonos inteligentes o tabletas en el consultorio sin perder el contacto humano con los pacientes? ¿Son los dispositivos electrónicos una ayuda o una distracción?

“Esa es la tensión que tengo todos los días”, afirma Vincent WinklerPrins, doctor en Georgetown. La facultad de medicina está desarrollando un programas para capacitar a los nuevos médicos en este acto de equilibrio y utiliza a actores como pacientes para señalar los escollos.

Un iPad por médico

En la Universidad Georgetown, los estudiantes de medicina llevarán un iPad repleto de instrucciones: “Mira a los ojos del paciente, excúsate para revisar la pantalla y úsala solo cuando la necesites, señalan las directrices de Stanford. Y, por supuesto, nada de usar internet para cuestiones personales frente a un paciente”.

“El potencial de estos aparatos para mejorar el cuidado clínico es tremendo”, dice el doctor Clarence Braddock, de Stanford. El médico utiliza una aplicación segura en su iPad para obtener las tablas de pacientes en caso de que lo llamen a cualquier hora, sin importar dónde esté.

Braddock ayudó a desarrollar los estándares de Stanford entendiendo que hay diferentes obstáculos. Los médicos de mediana edad tal vez estén menos cómodos con la tecnología y tome más tiempo con ellos. Pero los jóvenes que crecieron mandando mensajes de texto mientras hacían otras tareas, tal vez no se den cuenta de lo intrusivo que los pacientes pueden considerar los aparatos.

Pero no es sólo un tema de modales. Si los médicos pasan demasiado tiempo tecleando o mirando una pantalla, uno se preguntará si habrá un síntoma que pasó por alto.

“Si la pantalla está lejos del paciente, ellos no saben si estás viendo su historial electrónico de salud, jugando solitario o buscando inversiones”, señala el doctor Glen Stream de la Academia Estadounidense de Médicos Familiares. Como viejo usuario de los registros computarizados, se asegura de mostrar a sus pacientes lo que está haciendo, en especial cuando las imágenes en la pantalla pueden ayudarles a entender mejor su estado de salud.

Los historiales electrónicos de salud, o HES, son considerados el futuro en el cuidado de la salud por una buena razón: pueden ayudar a evitar errores médicos. Por ejemplo, los sistemas pueden alertar si los médicos están a punto de recetar un medicamento que interactúe mal con otro que el paciente ya tome.

Y mientras estas tablas computarizadas se vuelven más sofisticadas, también tienen el potencial de alentar un cuidado más eficiente: no será necesario sacarse nuevos rayos equis porque olvidó traer su última resonancia, ya que el médico será capaz de verla digitalmente.

Una tercera parte de los médicos en Estados Unidos utilizan los HES, casi el doble comparado con 2008, según un reporte de este mes del diario Health Affairs.

Actores enfermos

Un grupo de actores se reunió hace poco en Georgetown para desempeñar el papel de un anciano diabético que buscaba atenderse por primera vez tras la muerte de su esposa.

WinklerPrins veía todo desde un monitor externo mientras los estudiantes realizaban una visita médica de 15 minutos. Utilizaron historiales electrónicos mientras daban a cada actor-paciente resultados de exámenes, les dictaban un tratamiento y enviaban una receta electrónica a la farmacia.

Después, los “pacientes” ofrecían valiosa retroalimentación. Una se molestó porque su futuro médico se distrajo haciendo la receta electrónica y siguió haciéndole la misma pregunta en lugar de pedirle un minuto. Los estudiantes reconocen el valor de los historiales electrónicos, pero también lo sencillo que puede ser distraerse con los tecleos y movimientos en pantalla.

“Cuando tengo la máquina, puedo ser menos personal, pero mis notas son más meticulosas”, dijo Shumer a su profesor. “Es más fácil tener una relación cuando la computadora no está”. Por suerte, los sistemas se volverán menos estorbosos, dijo WinklerPrins. “Mientras, no perdamos el enfoque en el paciente”.

Elobservador.com.uy [en línea] Montevideo (UY): elobservador.com.uy, 03 de mayo de 2012 [ref. 28 de abril de 2012] Disponible en Internet: http://www.elobservador.com.uy/noticia/223088/tecnologia-medica-con-toque-humano/