Dr MONGUET. Inteligencia colectiva para identificar el futuro.

3 02 2014

Josep M. Monguet Fierro

Profesor de la UPC. 

 

Ahora se está jurando que las promesas de las tecnologías de la información de los últimos años se van a cumplir “ya”.  Leía hace pocos días que si se aplicara el potencial del denominado Big Data al sector de la salud, los ahorros serian espectaculares. ¿Les suena la letra?

 

A menudo se olvida un concepto sencillo, fundamental en tecnología, que es el de la curva de difusión. Una curva, en forma de “S”, dibuja como se propaga el uso social de una tecnología, suave al principio, en algún momento coge inclinación, tras un punto de inflexión, y al final, tras otra inflexión, de nuevo horizontal hasta la saturación. Lo difícil es situar en el eje temporal los mencionados puntos de inflexión. Como no hay una única tecnología, sino muchas que compiten entre ellas, cada una con su propia curva de difusión, resulta difícil pronosticar con éxito sobre su difusión real .

 

Es útil dividir la curva “S” entre 3 estadios: el de desarrollo científico, el de disponibilidad de la tecnología y el de producto comercial. Como más hacia el lado del desarrollo se encuentra la tecnología más cuesta de usar y menos “outcomes” proporciona, pero cuando ya es producto comercial las oportunidades de obtener ventajas competitivas se han empezado a diluir. Esas fases se solapan entre ellas, y el ruido del mercado – de todos los que intentan vender lo antes posibles – hacen muy difícil saber en qué “tempo” se encuentra exactamente cada tecnología.

 

¿Es posible mirar hacia el futuro con algún tipo de lógica?  Una posible respuesta se encuentra en la aplicación de estrategias de Inteligencia Colectiva. Se trata de combinar de forma coste-efectiva el conocimiento de las personas adecuadas, buscando sentido práctico y anticipación sobre el qué y cuándo de una tecnología. Lo importante no es la pretensión de adivinar el futuro, por otra parte “inadivinable”, sino invitar a pensar de forma sistemática y ordenada, ejercitando el diálogo y el consenso.

 

¿Podemos intuir el futuro entre todos?  Tiene cierto sentido pensar que el futuro lo conocemos entre todos, ya que los escenarios del futuro, básicamente, los construimos las personas. La gracia está obviamente en ver de qué manera podemos gestionar esta intuición colectiva, y exprimirla de forma que genere significado. Esto es lo que se ha hecho por ejemplo este año mediante la aplicación “healthconsensus” previamente al encuentro anual del Plan de Salud en Sitges, para valorar que piensa un extenso colectivo de profesionales de la salud, sobre lo que sucederá en 2015.

 

Los escenarios de futuro que seamos capaces de construir colectiva y colaborativamente tienen, por sí mismos, mucho interés, pero hay que insistir en que lo que importa no es tanto el resultado obtenido, como dos cosas que tal ejercicio proporciona:

1. El aprendizaje que obtienen “personas clave”, sobre la reflexión sistemática para modelar y escenificar el futuro.

2. La hibridación de conocimientos, su cruce con método e intención, entre sectores  y sensibilidades profesionales.

 

El ejercicio de pensar en el futuro de forma sistemática está claro que es importante y también es evidente que está poco trabajado, y que no está siendo explotado en términos de aprovechar la inteligencia y/o la intuición colectiva.  A veces el futuro está escrito y simplemente no lo queremos leer y mucho menos discutir colectivamente. Un ejemplo bien sencillo. Si se analiza la evolución del European Innovation Scoreboard, que maneja unas 30 variables, a partir del año 2000 es fácil adivinar cómo evolucionará el índice de innovación. Si en 2008, con este dato, y unos pocos más, como por ejemplo el de la productividad, se analiza fríamente la situación española, se descubre la brutal pérdida de competitividad, que en un escenario de recesión, también anunciado, permitía sin duda intuir el desastre. Este es sin embargo un análisis en clave crítica, para poner un ejemplo, pero los proyectos de futuro deberían ser en clave positiva, y estar orientados a descubrir oportunidades para nuestros emprendedores.

 

Publicaciones anteriores del Dr JM Monguet Fierro en innovacionensalud.com:



Dr Monteagudo: Las tecnologías de “Ambient Assisted Living” y sus implicaciones sociales

5 08 2013

Dr. José L. Monteagudo

joseluismonteagudopea@gmail.com

 

Ambient Assisted Living (AAL) se refiere al uso de sistemas basados en tecnologías de la información y las comunicaciones (TIC) para que las personas, especialmente las de mayor edad, puedan vivir mejor, de forma más saludable y mas segura en su entorno preferido.

A lo largo de la última década los programas nacionales y europeos de I+D+i  han estimulado el desarrollo de aplicaciones innovadoras basadas en TIC para AAL. En particular cabe destacar el  European AAL Joint Program [http://www.aal-europe.eu], soportado por 23 países y la Comisión Europea. Este Programa ha financiado  mas de 150 proyectos en el periodo de 2008 a 2013. Estos proyectos se han dirigido al apoyo de las personas mayores en aspectos tales como la prevención y la gestión de las condiciones crónicas, la interacción social, la independencia, la movilidad, la auto-gestión en las actividades de la vida diaria y al trabajo remunerado o no.

 

Fig.1. Portada del catalogo de Proyectos del Programa Conjunto Europeo de Ambient Assisted Living (AAL)

Fig.1. Portada del catalogo de Proyectos del Programa Conjunto Europeo de Ambient Assisted Living (AAL)

Las actividades de investigación abarcan desde aspectos prácticos de utilización de sensores llevables por las personas hasta el diseño de servicios asistenciales sociales y sanitarios integrados. Los resultados incluyen un gran número de experiencias piloto que se han enfocado principalmente en verificar prototipos y arquitecturas técnicas. No obstante, una asignatura pendiente es conseguir la difusión de los resultados de I+D a fin de hacer posible la accesibilidad generalizada a productos y sistemas de AAL  y el despliegue para la población general de nuevos servicios mas ajustados a las necesidades de la población, mas eficientes y mas sostenibles. Para acometer esta situación, en 2011 se puso en marcha la iniciativa del European Innovation Partnership on Active and Healthy Ageing (EIP-AHA) [https://webgate.ec.europa.eu/eipaha/]. Con esta iniciativa, se intenta salvar las barreras a la innovación existentes a lo largo de la cadena de provisión de los servicios sanitarios y sociales mediante una aproximación interdisciplinaria e intersectorial. El objetivo principal es  aumentar  2 años de vida saludable (HLY) de los ciudadanos europeos en 2020.  HLY es una medida del estado de salud funcional de las personas utilizado en Europa para caracterizar una población más allá de los simples datos estadísticos de esperanza de vida.  Las enfermedades crónicas, la fragilidad y la discapacidad tienden a ser más prevalentes a edades avanzadas de forma que una población con mayor esperanza de vida puede que no sea mas saludable por ello.

 

El Plan de Implementación Estratégica de EIP-AHA ha recibido la adhesión de 261 proyectos soportados por grupos de diferentes tipos de partes interesadas del sector público y privado.  Además se han identificado 54 regiones y municipalidades como  ’Sitios de Referencia” para intercambio de buenas prácticas y compartir conocimiento y experiencia en acciones para envejecimiento activo y saludable.  En este marco colaborativo, el Instituto de Salud Carlos III participa en el Grupo de Acción B3 sobre “Cuidados integrados para enfermedades crónicas, incluyendo la monitorización remota a nivel regional” mediante el Proyecto PITES (Plataforma de Innovación en Telemedicina y e-Salud). En particular este proyecto se ocupa de la seguridad, la potenciación de los pacientes, el soporte a la toma de decisiones por los médicos y de la interoperabilidad.  La interoperabilidad de los dispositivos y sistemas AAL (o mejor su ausencia) es un obstáculo importante para la difusión extendida porque aumenta los costes y reduce la efectividad de los sistemas impantados.

Más allá de la esfera de los dispositivos, una de las mayores preocupaciones es la interoperabilidad de los datos con la Historia Clinica Electrónica y otros sistemas de información relacionados con la salud de las personas bajo cuidado. También está emergiendo la necesidad  creciente de la interoperabilidad organizativa, es decir la capacidad de diferentes organizaciones y profesionales para intercambiar información y para colaborar en procesos compartidos complejos.

 

Fig. 2  Desarrollo de robots asistentes de las personas mayores en su vida cotidiana (Ref. Proyecto DOMEO  www.aal-domeo.eu)

Fig. 2 Desarrollo de robots asistentes de las personas mayores en su vida cotidiana (Ref. Proyecto DOMEO www.aal-domeo.eu)

Las tecnologías AAL implican la creación de nuevos mundos para las personas mayores.

Ciertamente, una de las fuerzas más importantes que conducen la actividad humana es el deseo de optimizar el estado de salud y mejorar las condiciones de calidad de vida. Los individuos buscan alcanzar esto para ellos mismos, su familia y  las comunidades de las que forman parte.  Se intenta que las tecnologías AAL sirvan para ayudar a los individuos a vivir más años con mas calidad de vida. Es decir mas HLYs. No obstante es difícil evaluar el impacto real de las tecnologías AAL actuales en la sociedad y las implicaciones de vivir en los entornos “inteligentes” del mundo digital. Es necesario comprender las complejas relaciones entre tecnología y sociedad particularmente las consecuencias de los despliegues a gran escala cubriendo poblaciones de millones de usuarios. Hay que considerar que las tecnologías no crean la trasformación de la sociedad por si mismas. Están diseñadas, implementadas y utilizadas por personas en sus contextos sociales, económicos y tecnológicos. Además, frecuentemente, las tecnologías tienen consecuencias no intencionadas que se combinan para tener impactos relevantes no imaginados por los creadores de la tecnología. En línea con ello se plantea el reto de la evaluación de los sistemas sociotecnológicos complejos que adelantan un futuro con las tecnologías de AAL en nuestras vidas cotidianas, bien para nuestros padres o para nosotros mismos.