Tecnología espacial para reducir la ceguera por degeneración macular

7 05 2015

El Laboratorio de Óptica diseña unas lentes con tecnología de telescopios espaciales capaces de reducir hasta en un 40% la ceguera provocada por la degeneración macular asociada a la edad.

 

La revista ‘Biomedical Optical Express’ acaba de presentar este gran avance tecnológico que posibilita un tratamiento quirúrgico contra la primera causa de pérdida total de la vista en mayores de 55 años. Los minitelescopios iolAMD, diseñados por el equipo del catedrático Pablo Artal en colaboración con el Dr. Qureshi del London Eye Hospital Pharma, se implantan en diez minutos y sin necesidad de suturas al ser los primeros fabricados con un material flexible.

Miles de afectados por degeneración macular asociada a la edad (DME) podrán volver a conducir, leer, ver la televisión y reconocer caras gracias al último avance óptico creado por el Laboratorio de Óptica de la Universidad de Murcia (LOUM). El equipo de investigación que dirige Pablo Artal, catedrático de Óptica y reconocido experto mundial en óptica adaptativa, se ha servido de tecnología propia de los telescopios espaciales para crear unas lentes intraoculares capaces de disminuir la pérdida de visión progresiva e irreversible que padecen los afectados por este grave trastorno ocular.

La degeneración macular asociada a la edad es la primera causa de ceguera en mayores de 55 años en países occidentales, con más de 25 millones de enfermos en todo el mundo. El paciente pierde la visión central al dañarse los vasos sanguíneos que irrigan la mácula, una zona de la retina que se encarga de que nuestra vista sea más nítida y pueda apreciar los detalles. Los enfermos con DME en fase aguda estaban condenados a la ceguera al no existir un tratamiento farmacológico ni quirúrgico eficaz y seguro. Hasta hoy.

La prestigiosa revista científica ‘Biomedical Optical Express’ describe en su último número el avance tecnológico que el equipo de investigación del físico Pablo Artal ha desarrollado para obtener los minitelescopios en estrecha colaboración con el doctor Qureshi, director y fundador del célebre London Eye Hospital (Reino Unido). El propósito de este afamado oftalmólogo era intervenir a los afectados por DME utilizando el mismo tipo de microcirugía que se emplea en la operación de cataratas.

 

Inspirados por Galileo Galilei

“Nos inspiramos en el primer telescopio que construyó Galileo Galilei en 1609 para demostrar que la Tierra giraba alrededor del Sol. Es un telescopio de refracción, con una lente positiva y otra negativa. A partir de ahí resolvimos los problemas que presentaban otros procedimientos ópticos fallidos para tratar la DME que también reproducen el telescopio de Galileo. La principal ventaja que aportan nuestras lentes radica en que hemos sido capaces de fabricarlas con un material flexible, que se inyecta en el ojo a través de una incisión tan pequeña que no requiere de suturas, lo que reduce considerablemente el riesgo de infección y las complicaciones posoperatorias. Es como dar el salto de una operación a corazón abierto a un corte del tamaño de la ranura de un cerradura”, detalla el profesor Artal.

Otra de las innovaciones que convierten a estos minitelescopios en un prometedor tratamiento consiste en la aplicación de ópticas modificadas. El profesor Artal precisa que “las lentes iolAMD desplazan la visión del paciente hacia el área periférica del ojo, evitando así la zona central dañada. De esta forma, el paciente controla su visión sin necesidad de girar bruscamente la cabeza cada vez que enfoca un objeto y, además, el diseño óptico avanzado soluciona graves problemas de adaptación a las particularidades que posee cada ojo”, detalla el profesor Artal.

En la actualidad se están realizado ensayos clínicos en más de 200 pacientes del Reino Unido, Alemania e Italia. Los receptores de estos innovadores minitelescopios han experimentado una mejora de la visión de entre un 20% y un 40%, de acuerdo a los datos preliminares que maneja el London Eye Hospital. El catedrático de Óptica de la UMU remarca que “no se trata de una cura, pero devolver ese porcentaje de visión a una persona con DME puede significar darle la oportunidad de volver a conducir o leer”. No obstante, los resultados definitivos de dichos ensayos clínicos se validarán en breve con su publicación en acreditadas revistas científicas.

 

Vídeo : http://showecho.com/theater/f45266e-4500-4f12-4018-4398483a4ace

 

 

Lo.um.es [en línea] Murcia (ESP): lo.um.es, 07 de mayo de 2015 [ref. 13 de marzo de 2015] Disponible en Internet: http://lo.um.es/tecnologia-espacial-para-reducir-la-ceguera-por-degeneracion-macular/

 



Major cause of blindness linked to calcium deposits in the eye

16 02 2015

Microscopic spheres of calcium phosphate have been linked to the development of age-related macular degeneration (AMD), a major cause of blindness, by UCL-led research.

 

Thousands of hydroxyapatite spheres (magenta), each just a few microns across, are found in large drusen deposits within the eye (credit: Imre Lengyel, UCL)

AMD affects 1 in 5 people over 75, causing their vision to slowly deteriorate, but the cause of the most common form of the disease remains a mystery.* The ability to spot the disease early and reliably halt its progression would improve the lives of millions, but this is simply not possible with current knowledge and techniques.

The latest research, published in Proceedings of the National Academy of Sciences, has implicated tiny spheres of mineralised calcium phosphate, ‘hydroxylapatite’, in AMD progression. This not only offers a possible explanation for how AMD develops, but also opens up new ways to diagnose and treat the disease.

AMD is characterised by a build-up of mainly protein and fat containing deposits called ‘drusen’ in the retina, which can prevent essential nutrients from reaching the eye’s light-sensitive cells, ‘photoreceptors’. Photoreceptors are regularly recycled by cellular processes, creating waste products, but drusen can trap this ‘junk’ inside the retina, worsening the build-up. Until now, nobody understood how drusen formed and grew to clinically relevant size.

The new study shows that tiny calcium-based hydroxyapatite, commonly found in bones and teeth, could explain the origin of drusen. The researchers believe that these spheres attract proteins and fats to their surface, which build up over years to form drusen. Through post-mortem examination of 30 eyes from donors between 43 and 96 years old, the researchers used fluorescent dyes to identify the tiny spheres, just a few microns – thousandths of a millimetre – across.

“We found these miniscule hollow spheres inside all of the eyes and all the deposits that we examined, from donors with and without AMD,” explains Dr Imre Lengyel, Senior Research Fellow at the UCL Institute of Ophthalmology and Honorary Research Fellow at Moorfields Eye Hospital, who led the study. “Eyes with more of these spheres contained more drusen. The spheres appear long before drusen become visible on clinical examination.

“The fluorescent labelling technique that we used can identify the early signs of drusen build-up long before they become visible with current methods. The dyes that we used should be compatible with existing diagnostic machines. If we could develop a safe way of getting these dyes into the eye, we could advance AMD diagnoses by a decade or more and could follow early progression more precisely.”

Some of the mineral spheres identified in the eye samples were coated with amyloid beta, which is linked to Alzheimer’s disease. If a technique were developed to identify these spheres for AMD diagnosis, it may also aid early diagnosis of Alzheimer’s. Whether these spheres are a cause or symptom of AMD is still unclear, but their diagnostic value is significant either way. As drusen are hallmarks of AMD, then strategies to prevent build-up could potentially stop AMD from developing altogether.

“The calcium-based spheres are made up of the same compound that gives teeth and bone their strength, so removal may not be an option,” says Dr Lengyel. “However, if we could get to the spheres before the fat and protein build-up, we could prevent further growth. This can already be done in the lab, but much more work is needed before this could be translated into patients.”

“Our discovery opens up an exciting new avenue of scientific research into potential new diagnostics and treatments, but this is only the beginning of a long road.” says Dr Richard Thompson, the main international collaborator from the University of Maryland School of Medicine, USA.

The work was supported by the Bill Brown Charitable Trust, Moorfields Eye Hospital, Mercer Fund from Fight for Sight, and the Bright Focus Foundation. The UCL-led international collaboration involved researchers from the University of Maryland School of Medicine, Imperial College London, the University of Tübingen, George Mason University, Fairfax, and the University of Chicago.

 

Ucl.ac.uk [en línea] London (UK): ucl.ac.uk, 16 de febrero de 2015 [ref. 20 de enero de 2015] Disponible en Internet: http://www.ucl.ac.uk/news/news-articles/0115/200115-macular-degeneration-linked-to-calcium