Reducción del tamaño del Infarto con administración temprana de Metoprolol

10 10 2013

  • Metoprolol reduce un 20% el tamaño del infarto
  • Así se desprende del estudio Metocard-Cnic, puesto en marcha gracias a los fondos del Minsiterio de Economía y a una beca del CNIC
  • El siguiente paso es evaluar la reducción de la mortalidad a largo plazo en pacientes tratados de manera precoz con este fármaco

 

La administración precoz de metoprolol es capaz de “reducir el tamaño del infarto en un 20 por ciento”, tal y como destaca la editorial de Circulation, la revista de la Asociación Americana de Cardiología, que acaba de publicar en su edición los resultados del estudio español Metocard-Cnic. Unos resultados que podrían extenderse ahora a todo el mundo, dado el gran beneficio clínico, bajo coste del medicamento (menos de dos euros) y accesibilidad universal de este tratamiento.

 

Parte del equipo investigador coordinador

Parte del equipo investigador coordinador

De ser así, cambiaría la práctica clínica habitual ante un paciente de infarto que, hasta ahora, no recibía de manera rutinaria este medicamento antes de someterse a una angioplastia, la intervención recomendada para abrir la arteria ocluida causante del infarto.

 

Para llevar a cabo el análisis de eficacia de metoprolol, fármaco de de la familia de los beta-bloqueantes indicado para el tratamiento de la hipertensión arterial y otras enfermedades cardiovasculares, los investigadores han contado con fondos del Ministerio de Economía y Competitividad, una beca de investigación competitiva del Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares (CNIC) y la distinción Severo Ochoa obtenida por este centro en 2011. “La ausencia de interés comercial hace que la investigación clínica independiente en estos fármacos sea difícil de realizar”, subraya Borja Ibáñez, jefe del grupo de Imagen en cardiología experimental del CNIC y uno de los investigadores principales de este estudio.

 

Además del bajo coste del fármaco, los investigadores destacan también el mayor retorno de inversión a partir de ahora, ya que los infartados con menos músculo cardiaco necrosado son menos proclives a necesitar un desfibrilador implantable, con un coste de más de 200.000 euros, o a requerir costosos ingresos por insuficiencia cardiaca. “Por un gasto de menos de dos euros, en el futuro se habrán ahorrado miles de euros”, apunta Ibáñez. Actualmente, el mismo equipo que llevó a cabo el estudio Metocard-Cnic se está encargando de realizar un análisis de coste-efectividad.

 

El estudio, en el que han participado los servicios de emergencias extrahospitalarias y un total de siete hospitales de Madrid, Galicia, León y Cantabria contó con una muestra de 270 pacientes con infarto, a los que se aleatorizó para recibir metoprolol por vía intravenosa o para seguir el protocolo estándar. A la semana del infarto, se analizó el estado de los pacientes a partir de una resonancia magnética cardiaca, cuantificando en todos ellos los gramos de corazón que habían resultado necrosados tras el infarto. Así, se comprobó que los pacientes con metoprolol tenían un tamaño de infarto muy reducido en comparación con el grupo control.

 

Una vez confirmado el beneficio clínico, los investigadores están ahora evaluando cuál es el mecanismo por el que esta terapia funciona en pacientes con infarto. Además, los servicios de emergencias y el CNIC ya están trabajando también en la logística de otro ensayo clínico de análisis de la reducción de mortalidad a largo plazo de los pacientes tratados con metoprolol precozmente, esta vez a nivel internacional.

 

Link al artículo: aquí

 

Gacetamedica.com [en línea] Madrid (ESP): gacetamedica.com, 10 de octubre de 2013 [ref. 04 de octubre de 2013] Disponible en Internet: http://www.gacetamedica.com/gaceta/articulo.aspx?idart=778304&idcat=797&tipo=2