150 años del MIT. Epicentro de la innovación

3 03 2011

Decía Julio Verne que «todo lo que una persona puede soñar otras podrán hacerlo realidad». Gran parte de los genios, tanto ingenieros como científicos, que consiguen materializar esos sueños están investigando o se han formado en el Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT), una institución educativa que desde hace 150 años ha sido cuna de una inusitada cantidad de talentos en ramas como biología molecular, física, química, matemática, economía, aeronáutica y cibernética.

«MENS ET MANUS»
«Mentes y manos». Así reza el lema de la institución educativa más innovadora del mundo, en cuyas aulas se han formado personalidades como el astronauta del Apollo 11 Buzz Aldrin, segundo ser humano en pisar la Luna; premios Nobel como el físico Richard Feynman; el fundador del movimiento de software libre Richard Stallman; y el inventor del correo electrónico, Ray Tomlinson.El MIT ha sido una institución pionera en muchos aspectos. Sin ir más lejos, la primera tripulación que vivió en la Estación Espacial Internacional (ISS) incluía a un alumno del MIT llamado William M. Shepherd. Y el primer experimento llevado a cabo a bordo de la Estación Espacial Internacional partió también del MIT. Se llamaba MACE II, y su objetivo era averiguar cómo se mueven y vibran los objetos en el espacio.

En el ámbito de la biomedicina, el profesor de Ingeniería Biomédica del MIT Robert Langer ha sido uno de los primeros en promover los conceptos de ‘ingeniería de tejidos’ y ‘medicina regenerativa’. Además, en las instalaciones del MIT llevan la delantera en biomecatrónica, la ciencia que mezcla la robótica con la biología, creando un exoesqueleto externo para humanos que, colocado en las piernas, ayuda a soldados, bomberos y otros profesionales a transportar equipos muy pesados sin sobrecargar la espalda. Y todo sin necesidad de usar motor.

La energía (y su eficiencia) también están muy presentes aquí. En 2008, el MIT fue noticia tras lograr una batería líquida inspirada en el proceso de la fotosíntesis de las plantas que permite almacenar de forma duradera la energía solar. En sus laboratorios ha nacido la prometedora ‘witricidad’ (electricidad sin cables). También han sido ingenieros del MIT quienes han desarrollado hace poco un diseño de red que podría hacer que Internet funcionara de 100 a 1.000 veces más rápido que en la actualidad usando sensores ópticos. Y chips de grafeno, que son diez veces más rápidos que los chips de silicio. Hasta los primeros videojuegos, e incluso los primeros ‘hackers’, surgieron en este instituto.

Massachusetts Institute of Technology – MIT Campus Tour

ABIERTO E INNOVADOR
¿Cuál es la receta del modelo de innovación del MIT? Según los expertos, hay tres ingredientes clave: es un modelo abierto a las empresas, a otros países y a intercambios de estudiantes, que ha conseguido crear un ecosistema innovador que favorece que las ideas se transformen en negocios rentables, y potencia que se genere el máximo de ideas posibles, para aumentar así las probabilidades de éxito y el aprovechamiento del talento. Equivocarse, aseguran desde el MIT, forma parte ineludible de innovar.

Una de las figuras clave del MIT es Hal Abelson, impulsor del movimiento del conocimiento abierto y cofundador de la iniciativa Creative Commons para reducir las barreras legales de la creatividad. En abril de 2001 participó en la puesta en marcha del Open CourseWare (OCW), una iniciativa pionera en internet para hacer accesible de forma libre y universal materiales docentes utilizados por esta institución. Actualmente el OCW del MIT ofrece 2.300 cursos, y en la última década ha sido utilizado por cien millones de alumnos.

CREATIVIDAD
Algunos de los inventos más sorprendentes de las últimas décadas han visto la luz en el MIT Media Lab, el mítico laboratorio de las tecnologías multimedia fundado por Nicholas Negropronte. Es el caso de Sixth Sense, un gadget que añade un sexto sentido a nuestra percepción usando una cámara y un proyector conectados a un teléfono móvil. O del primer ratón de ordenador ‘invisible’ (Mouseless). O la casa-árbol que se construye a sí misma a partir de semillas colocadas en lugares estratégicos.

Mitchel Resnick dirige uno de los laboratorios más originales del MIT Media Lab. Bautizado Lifelong Kindergarten (Jardín de Infancia de por Vida), pretende poner en práctica las teorías del aprendizaje por las que una persona desarrolla la creatividad más pura, con una imaginación sin límites y casi sin interferencias ni prejuicios, entre los 4 y los 11 años de edad. Con su laboratorio, Resnick se propone ayudar a personas de todas las edades a «convertirse en pensadores creativos, que es esencial para lograr el éxito en el futuro y mayor satisfacción en su vida personal». Eso sí, volviendo a pensar como niños.

Otra de las iniciativas emblemáticas del MIT es el denominado Center for Collective Intelligence, un centro multidisciplinar que aprovecha el conocimiento de distintas unidades de investigación del MIT en gestión empresarial, inteligencia artificial, nuevas tecnologías o neurociencia para intentar sacar el máximo provecho a la denominada ‘inteligencia colectiva’. La pregunta que inspira el trabajo de sus investigadores es: ¿cómo podemos conectar personas y ordenadores para que sean colectivamente más inteligentes de lo que han sido nunca las personas, los grupos y los ordenadores actuando de forma individual? «Nuestro Collaboratorium es, al mismo tiempo, una especie de Wikipedia para temas controvertidos, un juego SIMS sobre el futuro del planeta y un sistema de democracia electrónica», explican sus creadores. «La conversación social acerca de los temas globales más críticos puede superar el esquema demasiado emocional y simplista del voto Sí/No entre un número muy escaso de alternativas. Este modelo puede propiciar la toma de decisiones colectivas basadas en la evidencia y el razonamiento lógico sobre temas muy complejos», añaden. Y planean ponerlo a prueba con un asunto polémico: el cambio climático.

Heraldo.es [en línea] Zaragoza (España): heraldo.es 3 de marzo de 2011, [ref. 1 de marzo de 2011] Disponible en Internet: