Olvídese de los exámenes médicos innecesarios

12 09 2013

Conozca los chequeos que se realizan excesivamente a personas mayores de 50 años y que probablemente no necesiten si están sanos

Más allá del costo, algunas pruebas revelan resultados anormales, incluso en ocasiones cuando el paciente está bien.

Más allá del costo, algunas pruebas revelan resultados anormales, incluso en ocasiones cuando el paciente está bien.

 

Se ha convertido en un hábito de sorprendente frecuencia, la constante solicitud de exámenes y pruebas –antes llamadas “auxiliares del diagnóstico”–, no sólo para descartar o confirmar lo que el clínico sospecha, sino también como aproximación de primera instancia al diagnóstico, pasando por alto las maniobras tradicionales basadas en el interrogatorio y la exploración física. No sólo eso, es común ahora que no sea sólo el médico quién los solicite sino el mismo paciente quien lo sugiera.

Esto no sólo se circunscribe a los exámenes de laboratorio e imagenología, también es aplicable para diversos tipos de procedimientos con fines de tratamiento.

Con la publicidad que a últimas fechas han recibido las intervenciones cruentas con motivos de prevención, es decir, practicadas en personas sanas pero con riesgo de padecer alguna enfermedad, llegó el momento de informar a doctores, pacientes e instituciones involucradas en la atención de la salud, de las ventajas y desventajas de esta forma de actuar y de la inutilidad y peligros de ciertos exámenes y procedimientos médicos.

Así lo ha considerado la Fundación de la Sociedad Americana de Medicina Interna (ABIM) y la importante revista dedicada a la defensa del consumidor, Consumer Reports, por medio de la campaña “Choosing Wisely” (Eligiendo con Sensatez), lanzada a principios del año pasado.

Es así que han sido analizados más de 130 exámenes y procedimientos por 25 sociedades de especialistas que cuentan con más de 725 mil miembros, 90 de estas pruebas fueron agregadas hace apenas tres meses.

Para ello se conformaron varias listas de diversas especialidades en las que se incluyen pruebas, tratamientos y servicios que son innecesarios o que al menos su pertinencia debiera ser discutida entre médico y paciente.

Según la fundación, el propósito de esta iniciativa es quedarse tan sólo con aquellas pruebas que:

-Estén apoyadas por evidencia.

-No dupliquen otras pruebas o procedimientos.

-No provoquen daño.

-Sean verdaderamente necesarias.

 

Prueba de esfuerzo

Como ejemplo sobresaliente de uno de los procedimientos innecesarios, es la famosa prueba de esfuerzo, parte del “check-up” que ofrecen diversos hospitales y clínicas y que consiste en ejercitarse en una caminadora mientras se monitorea el trabajo del corazón. Podría ser un examen de utilidad en personas que tienen síntomas que indiquen algún problema cardiaco, pero no en quienes se sienten bien y se encuentran asintomáticos.

En alrededor del 15 por ciento de las ocasiones, la prueba de esfuerzo sugiere problema cardiaco cuando no existe (falso positivo), lo que puede conducir no sólo a desasosiego y angustia sino también a la aparente necesidad de procedimientos adicionales, algunos de los cuales pueden entrañar riesgo (P. Skerrett, Harvard Health).

 

Pruebas y procedimientos innecesarios

A continuación una selección de pruebas y procedimientos innecesarios extraídos de las listas mencionadas por Harvard Health Letter, Maggie Fox, NBC News, Forbes. Pharma & Healthcare:

-Para sinusitis aguda, no ordenar tomografía computarizada (TC) de senos paranasales ni recetar antibióticos indiscriminadamente.

-No mandar radiografías para dolor de espalda baja durante las primeras 6 semanas, a menos que haya señales evidentes de compromiso neurológico.

-No radiografía -u otro tipo de imágenes- en caso de cefalea (dolor de cabeza) sin complicaciones.

-No repetir la detección de cáncer de colon y recto (por ningún método) hasta 10 años después de una colonoscopia -de alta calidad- negativa en individuos con riesgo promedio.

-No efectuar exámenes de imagenología cardiaca en pacientes de bajo riesgo.

-No inducir el parto o efectuar cesárea antes de los 39 meses completos de embarazo, a menos que exista una razón médica para ello.

-No alimentar por sonda a pacientes con demencia avanzada.

-No se requiere el papanicolau anual en mujeres de más de 30 años o de menos de 21, a menos que hubiera un resultado anormal previo.

-No es necesaria la detección de osteoporosis por cualquier examen de rayos X en mujeres menores de 65 años u hombres menores de 70.

-No efectuar una tomografía computarizada en niños con un golpe leve en la cabeza.

-No se requiere la electroencefalografía en pacientes con cefalea recurrente.

-No emplear soluciones con antibióticos en caso de conjuntivitis.

-No son útiles las tomografías tipo PET o CAT para detección de cáncer en gente sana.

En palabras de la doctora Christine Cassel presidenta y CEO de la fundación ABIM: “Millones de personas son cada vez más conscientes de que, en lo que a cuidado de la salud se refiere, más no es necesariamente mejor”.

Por: Enrique Goldbard/Agencia Reforma

 

laopinion.com [en línea] Los Angeles, CA (USA): laopinion.com, 12 de septiembre de 2013 [ref. 6 de septiembre de 2013] Disponible en Internet: http://www.laopinion.com/Olvidese-examenes-medicos-innecesarios