El 80% de las técnicas de rehabilitación se puede realizar en el hogar

11 11 2013

 

“El 80% de las técnicas de rehabilitación se pueden realizar en el hogar, de manera controlada, gracias a las nuevas tecnologías”. Así lo aseguró ayer David Labajo, gerente de marketing y desarrollo de negocio de eHealth de Telefónica, en el transcurso del 4º Congreso Nacional CENTAC que se ha celebrado en Toledo.

Según Labajo hay soluciones tecnológicas que ayudan a la rehabilitación digital de los pacientes, pero el problema es que estas soluciones no suelen estar a disposición de los usuarios. “No es un problema tecnológico, sino principalmente convencer a los usuarios de que el uso de esa tecnología no va en detrimento de su atención sanitaria”, ha explicado Labajo.

Las nuevas tecnologías aplicadas a la rehabilitación de personas con enfermedades fue el foco de la mesa redonda `Rehabilitación digital: un reto de la e-sanidad’. Para Miguel Ángel Montero, director de E-Sanidad de Informática El Corte Inglés, las nuevas tecnologías tienen un gran interés para afrontar la rehabilitación sanitaria desde nuevos enfoques. No obstante, considera que esas tecnologías deben tener un interés real para los usuarios. “Si lo que planteamos en rehabilitación digital no le interesa al usuario, seguramente no sea útil”, ha subrayado.

“La rehabilitación digital nos permite tener un mayor control de lo que hacen los pacientes y en determinadas áreas de la neuropsicología es un muy efectiva”, ha explicado Rocío Sánchez, neuropsicóloga del Instituto Guttmann. No obstante, para ella lo fundamental es la aceptación por parte de pacientes y familiares de las nuevas tecnologías de rehabilitación digital.

Por su parte, Claude Marcel, responsable de desarrollo de negocio de la empresa VideoCare, ha destacado el valor de las tecnologías en la nube para la rehabilitación digital, ya que permiten ofrecer servicios avanzados, como las videoconferencias con profesionales de la salud, a precios reducidos. “El envejecimiento de la población hace que cada vez haya más personas con necesidades de atención sanitaria a distancia y rehabilitación digital, es un área con un gran potencial para las empresas especializadas”, ha afirmado Marcel.

“Tecnología hay mucha; el problema es cómo logramos que esa tecnología tenga una relevancia real en aplicaciones de telemedicina”, ha matizado Emilio Iborra, director general de Ami2. “Nosotros trabajamos con grandes empresas para buscar aquellas soluciones que pueden mejorar la calidad de vida de las personas en rehabilitación, porque no todo es útil”, ha concluido.

 

Tecnología y enfermedades degenerativas

Las tecnologías de la accesibilidad pueden ayudar a mejorar la calidad de vida de las personas que padecen una enfermedad degenerativa. Es una de las conclusiones de la mesa ‘Enfermedades degenerativas y Tecnología’, moderada por el profesor de la Universidad Politécnica de Madrid, Miguel Ángel Valero, celebrada ayer en el 4º Congreso Nacional de CENTAC que tiene lugar en Toledo.

En concreto, para enfermedades neurodegenerativas, la tecnología sirve como “un medio de independencia y autonomía”, indica Lucía Zamárraga, directora del Centro de Neurodesarrollo Pediátrico Neuroped. Sin embargo, “más que generar nuevas herramientas tecnológicas es importante que las que existen sean flexibles y se adapten a las particularidades de la enfermedad”, precisa Zamárraga.

Otra de las aplicaciones de las nuevas tecnologías es la rehabilitación. “A pesar de lo que pudiera parecer, en el binomio Parkinson y persona mayor las nuevas tecnologías funcionan muy bien”, según Laura Carrasco, directora de la Asociación Parkinson Madrid.

Aunque “no todo el mundo quiere la tecnología”, reflexiona Meritxel Valentí, de la Fundación Centro de Investigación de Enfermedades Neurológicas quien recuerda la importancia de que esa tecnología “motive y sirva para que el paciente interactúe”. Valentí, a su vez también añade una “función educativa”, aunque es necesario para ello “disminuir el nivel de exigencia”.

 

Mercado de negocio

Otra de las cuestiones relevantes tratadas en la mesa fue el mercado de estas tecnologías que plantea un problema difícil de resolver: el diseño universal. Para Yod Samuel Martín, investigador de la Universidad Politécnica de Madrid, es necesario una inversión pública para “equilibrar el mercado”.

A ese respecto, Martín señala que “existen muchas tecnologías, como los sistemas T9 de teclado predictivo, con origen en grupos concretos que luego son aplicables a grupos más amplios de población”. Para Lucía Zumárraga, la ética del mercado es una “lucha y una necesidad, no un lujo”, puntualizó.

 

 

Mkm-pi.com [en línea] Madrid (ESP): mkm-pi.com, 11 de noviembre de 2013 [ref. 21 de octubre de 2013] Disponible en Internet: http://www.mkm-pi.com/diario-informatico/456el-80-de-las-tecnicas-de-rehabilitacion-se-puede-realizar-en-el-hogar-gracias-a-las-nuevas-tecnologias/

 



“Esto cuesta un dinerito, ¿sabes?”

9 05 2013

Merche Negro

 

Alpha Pam (Facebook)

Alpha Pam (Facebook)

¿Por qué Alpha no acudió al hospital en más de un mes?

La consecución de citas y visitas que el gobierno balear publicó ayer no deja dudas: el 28 de febrero su médico de cabecera le derivó al hospital de Inca para que le realizaran una placa de tórax, cosa que no hizo hasta el 5 de abril. Fue entonces cuando le diagnosticaron una bronquitis aguda. Le prescribieron lo habitual: antiinflamatorios y antibiótico. Y sí, le recomendaron que se hiciera un seguimiento en su ambulatorio.

Dieciséis días después, moría solo y sin asistencia en su casa, de tuberculosis.

 

Planteamiento, nudo y desenlace. Vino tal día, no apareció hasta tal fecha, no volvió a su centro de salud. Podríamos dejar la historia aquí, cerrando el dossier como ”el extraño caso del senegalés que ofreciéndole atención sanitaria de calidad no hace uso de la misma y muere días después de motu proprio”.  O quizá el primer suicidio autoinducido por toses, fiebres y esputos.

Pero ya que estáis aquí acompañadme a  mirar más allá, y volvamos a preguntar: ¿Por qué Alpha no acudió al hospital en más de un mes? Es mucho tiempo… hablemos de su nacionalidad: era súbdito senegalés en situación administrativa irregular: un sinpapeles. Llevaba ya ocho años en España, por lo tanto voy a presuponer que conocía la nueva legislación sanitaria que se refiere de forma bastante explícita al sector de población que él representaba: los extranjeros no registrados ni autorizados como residentes en España, recibirán asistencia sanitaria en las siguientes modalidades: a. De urgencia por enfermedad grave o accidente, cualquiera que sea su causa, hasta la situación de alta médica. b. De asistencia al embarazo, parto y postparto. (del Real Decreto Ley 16/2012, de medidas urgentes para garantizar la sostenibilidad del Sistema Nacional de Salud).

Algo me chirría: en la nota oficial del gobierno balear se dice que en dos ocasiones se trató a Alpha en el ambulatorio  de forma normal (no como caso de urgencias), y que en el informe del hospital le indicaron hacer tratamiento de seguimiento con su doctora de cabecera habitual… este comportamiento quedaría fuera de la cobertura que dictamina el Real Decreto para un ciudadano sin permiso de residencia ni trabajo. ¿He de dudar de la veracidad de los hechos que se relatan? ¿Sí? ¿No?

La respuesta me llega a golpe de teléfono. Hablo con los parlamentarios que están preparando la denuncia en Palma, de la coalición Més per Mallorca. Llevan todo el fin de semana hablando con los colectivos de senegaleses y con el entorno de Alpha. “Parece ser que en varias visitas les emitieron dos facturas”, me dicen. “Y en el hospital se negaron a hacerle la placa por no tener la tarjeta sanitaria”. Vaya, esto no sale en la información oficial de la Consellería, pienso. “Nosotros teníamos información filtrada de que la autopsia había dado positivo en tuberculosis. Estábamos decidiendo sobre si decirlo o on cuando nos encontramos con la nota del Govern, reconociéndolo”. Hablamos de ese mes que tardó en acudir desde el ambulatorio al hospital. Quizá Alpha tuvo miedo de ir demasiadas veces al médico, quizá sabía que en Alemania por ejemplo, la asistencia de urgencias a ciudadanos sin papeles está asegurada pero siempre tras la obligación del centro sanitario de denunciarle a las autoridades, y entendiendo que los deseos germanos van siendo órdenes en España, no se la quiso jugar. O quizá ya había pagado suficiente por sus visitas al ambulatorio.

“Lo increíble es que el Gobierno balear reconozca que se le ha muerto una persona por tuberculosis en 2013″. Reflexionamos juntos. Dice la nota oficial de Sanidad que se presentó en el hospital sin los papeles del ambulatorio donde se citaba la sintomatología similar a la tuberculosis. “¡Como si lo ocurrido hubiera sido culpa de Alpha por no llevarlos!”. Y pienso yo: y aunque no los llevara, ¿no lo contó, no habló del hijo de su amigo que estaba ingresado por tuberculosis, circunstancia que ya había relatado anteriormente? Me cuesta creer que estuviera en silencio, que nadie preguntara nada. Desde Palma me hacen pensar en otro punto importante, parece ser que se puso en peligro la salud pública: al no haber tarjeta sanitaria no hay informe, sin informes no hay seguimiento ni cruce de datos. “Esto nos pasa a ti o a mí y nos llaman desde el ambulatorio: ¿te has ido a hacer la placa? Hay un protocolo de seguimiento, más en casos de alto riesgo de contagio como es la tuberculosis”. Yo apunto todo, voy buscando en la red, cierro el círculo. “Esperemos que, cuando presentemos la denuncia con toda la documentación que seamos capaces de recopilar, el juzgado actúe en consecuencia”.

Cuelgo el teléfono y me veo en un mar de dudas: ¿a quién creer? La información oficial de la Conesejería de Sanidad cuadra con las fechas de visitas. Se le atendió sí, pero ahora sabemos que se le cobró por hacerlo. No hay nada como contrastar las cosas. Y me ataca ahora una pregunta terrible: si se negaron a hacerle la placa por no tener tarjeta sanitaria, ¿exactamente cómo se llegó a descartar la tuberculosis para diagnosticar bronquitis, y no ingresarle? Va una segunda: ¿a mí, con mi dni español en la boca, me habrían hecho lo mismo?.

Hace meses que Médicos del Mundo se enfrascó  en una gran campaña de sensibilización contra el Decreto Ley de Reforma sanitaria. Esta organización hizo entonces y sigue haciendo un gran trabajo de recopilación de datos y casos. Por ejemplo, señala a Baleares como una de las que aplicó a rajatabla la nueva ley. Tipifican casos de exclusión concretos que han podido identificar que ponen los pelos de punta. Os recomiendo que buceéis en el documento cuando tengáis un rato.

Busco a Alpha en Facebook y sí, le encuentro. Intento imaginar  mientras veo sus fotografías cómo fue el trato que le dieron en su ambulatorio primero y en el hospital después. Sabemos lo que su amigo que le acompañó cuenta, ahora centrado en repatriar el cadáver. Y vuelvo a recordar algo, esta vez de esta misma semana: el jueves pasado yo asistí en mi centro de salud de Barcelona a una situación un tanto parecida. Delante de mí, un ciudadano subsahariano intentaba regularizar su situación y hacerse la tarjeta sanitaria. Escuché que el personal de recepción le decía muy despacito y en un tono bastante alto: “Esto cuesta dinerito, ¿sabes?” acompañando las palabras con el gesto de unir el índice y el pulgar y mover las yemas en círculos. En ese momento me saltó la alarma y grabé con mi telefono. “Vente mañana, hoy han tenido que salir los que hacen esto. Aquí (en los papeles que enseñaba) dicen que estás desde el 2008… bueno, aquí lo dicen”. No entendí el juicio de valor espontáneo de la mujer que hablaba, ¿a qué venía la sospecha sobre, entiendo, un contrato de trabajo o similar?. “Como estás dado de baja, de momento… esto no quiere decir que, si tienes una urgencia, no se te visite en el hospital, ¿eh?”. Él dio las gracias y se fue por donde había venido.

Decidme si esto no es que te traten como a un ciudadano de segunda: un beneficiario de caridad en todo caso y no un usuario de derechos.

Yo le habría dicho a esta mujer que su sueldo también “cuesta un dinerito” o mejor dicho, que me cuesta un dinerito. Y que no se atreva a humillar a nadie así en mi presencia. Pero no lo hice. Al fin y al cabo, era su función y su trabajo, poner un filtro, la culpa no era suya. He llamado a un amigo que sabe mucho, pero mucho de sanidad. Hemos hablado del juramento hipocrático de los sanitarios: “tienen el deber de atender a todos los pacientes”. Desde luego, y la gran mayoría están haciéndolo. Luego en común, hemos pensado: “pero no es un sanitario lo primero que encuentra un inmigrante sin papeles al llegar a un ambulatorio sino un gestor, alguien que ve delante un asegurado, no a  un paciente”.

¿Quién no te quiso hacer la placa, Alpha, qué razones te dieron, viéndote toser en la sala de espera?

Mi amigo me sigue explicando: “La sanidad se financia por IRPF -no cotizaciones-  e IVA, ambos impuestos indirectos”. Yo busco como loca el coste de una radiografía según el gobierno balear. No lo encuentro, pero leo que una mujer marroquí en Toledo recibió una factura por valor de €3.337 tras dar a luz, por ejemplo, cuando según el decreto esta cobertura estaría cubierta. En otro caso facturaron €413 por unas pruebas relacionadas con una enfermedad crónica: asma.

¿Cuánto habías contribuído en ocho años viviendo en España Alpha, cuánto IVA habías pagado ya en bienes y servicios? ¿Lo suficiente como para cubrir el coste de una placa de tórax?

Le pido a mi amigo que me ayude a contestar con datos la afirmación de que “la sanidad universal gratuíta para todos es inasumible”. Se arma de paciencia y me cuenta: “No es deficitaria, se evita el colapso de urgencias, no se pierde el control sanitario de un grupo extenso de población (las cifras bailan, pero rondan las 150.000 personas) y además el gasto no es significativo: hay varios informes que demuestran que la población en situación irregular hace un uso de la sanidad mucho menor que el ciudadano español”. Las causas son varias: relacionadas por edad -vienen a trabajar y enviar dinero a casa, no a quedarse tumbados en una cama-, por falta de comunicación o miedo a entrar en contacto con el sistema.  Es un argumentario válido, me digo. Y añado una píldora propia, esta información que encontré hace tiempo y se me hace difícil de digerir: El fraude fiscal anual -lo no declarado, lo evadido y demás- es valorado por el sindicato de Técnicos de Hacienda Gestha en €90.000 millones anuales, de ellos recuperables 38.000 millones siendo realistas si se tomaran las medidas necesarias (sin aberraciones como la amnistía fiscal). Bien, la exclusión de la cobertura sanitaria pública de la población inmigrante indocumentada ahorrará a las arcas del gobierno unos 500 millones. No nos han explicado de dónde sale esta cifra relacionada con un sujeto tan vaporoso como la ciudadanía sin papeles pero, aún dándola por válida ruboriza al más pintado cuando la comparamos con la evasión fiscal.

“Hay básicamente tres sistemas de sistemas sanitarios”, seguimos contextualizando: “los sistemas privados tipo USA (quien tiene seguro contratado, tiene sanidad), los de aseguramiento de tipo mixto público y privado como en Alemania y Francia, (con acceso limitado a asegurados, se paga con cotizaciones sociales) y sistemas nacionales de salud, con acceso universal público y gratuito, financiado con impuestos. Este último que ha sido el nuestro hasta ahora, es lo más avanzado en un Estado de Bienestar”.

Sigo sin encontrar el coste de una puñetera radiografía de pecho, Alpha. No sé cuánto te habría costado, y qué rabia me da no poder saberlo, no poder dar una cifra para que la miremos todos un buen rato y en silencio.

Llevo todo el día pensando en tí, mirando tus fotos. Lo tuyo no ha sido un cuento con principio, trama y final. Ahora entiendo que es la crónica de una muerte anunciada por unas medidas de desasitencia sanitaria que desde que se anunciaron se definieron como dignas de un estado de barbarie. Y que trascienden el mero concepto del recorte presupuestario en un entorno de crisis económica. Al dejaros fuera de cobertura a un sector de ciudadanos que compartís una situación administrativa determinada, primero se os ha guettizado o marcado, e inmediatamente después os hemos señalado como “no aptos” para nuestra sociedad.

Es ideología Alpha, no gestión de recursos. Te hemos dejado solo con una decisión intencionada.

El mismo día que moriste, el 21 de abril, colgaste en tu muro de Facebook este clip de youtube (cómo te gustaba la música, ahora lo sé), con un baile tribal de Senegal. He podido entender traduciendo de aquí y de allá que es un rezo para atraer buenas cosechas: link aquí

 

No sé si eras musulmán o cristiano, creyente o agnóstico. En cualquier caso, te deseo un buen viaje de vuelta a casa. Te vas cargando mi vergüenza, por no haber sido capaz de tratarte como te merecías. Yo tengo tanta culpa como cualquier otro. El acceso universal a la sanidad está recogido en el artículo 25 de la Declaración de los Derechos Humanos, y te lo hemos arrebatado.

Le voy a pedir con tu permiso un último favor a mi amigo, que termine él este artículo. Yo no sé qué decir. Mira Alpha, lo que me ha escrito: ¿Podemos llamar democracia a un sistema que permite que alguien muera por no poder pagarse unas pruebas médicas? Eso es, digo yo: ¿Podemos?

 

 

Pintiparada.com [en línea] Madrid (ESP): pintiparada.com, 09 de mayo de 2013 [ref. 05 de mayo de 2013] Disponible en Internet: http://www.pintiparada.com/2013/05/05/alpha/



Los informáticos españoles analizan la implicación de Internet en sanidad y educación

13 09 2010

Se celebra en Valencia el III Congreso Nacional de Informática

El reto de la nueva generación de buscadores consiste en pasar de una Web de personas que buscan, a una herramienta que resuelva las necesidades personales. “En la actualidad hay miles buscadores y la gente apenas conoce unos cuantos. La gente que llega a la Web no quiere buscar, quiere encontrar”, asegura Ricardo Baeza-Yates, vicepresidente de Yahoo! Research para Europa, Medio Este y Latinoamérica, que dirige los laboratorios de Barcelona y Santiago de Chile, para quien el futuro de la Web y de Internet no pasa solamente por las áreas informáticas, sino que implica a muchas otras disciplinas como la sociología, la economía, el diseño, la psicología o la etnografía. “El desafío es averiguar ¿qué quiere la gente? y unir a todas las personas que en ese momento quieren hacer lo mismo”, describe de manera gráfica Baeza, que ha inaugurado el III Congreso Español de Informática en la Universidad Politécnica de Valencia.

Más de 1.400 congresistas de todas las sub especialidades próximas al lenguaje de la informática se dan cita desde hoy en Valencia en 14 workshop y un plenario, el próximo sábado, con el que concluye el congreso que aborda los nuevos retos científicos y tecnológicos en ingeniería informática. Ingenieros, físicos, biólogos, programadores, docentes, matemáticos o médicos se reúnen durante cuatro días para abordar las nuevas investigaciones en el campo de la inteligencia artificial a las tecnologías de la información y las comunicaciones en la educación, a aplicaciones de minería de datos o informática gráfica.

La medicina y la informática sanitaria ocupan un lugar de primer orden en el congreso. “Estamos definiendo el concepto de economía de la calidad de vida”, aclaraGregorio Martín Quetglàs, experto en Robótica de la UPV, que subraya como el médico está incorporado como uno más del equipo junto al informático en el Instituto de Biomecánica de Valencia. Quetglàs vaticina que “algunas especialidades médicas desaparecerán del entorno físico del hospital”. Por ejemplo, la radiología. “Habrá un operador de Rayos X, una imagen que viaja y un historial médico electrónico, sin necesidad de mayor infraestructura hospitalaria”.

De hecho, Gregorio Gómez, Director de Asistencia Sanitaria de la Agencia Valenciana de Salud advierte del potencial futuro de esta rama de la informática, tanto en volumen de negocio como de empleados y de académicas. Aunque, como ha advertido su colega Ignacio Martos Pérez, de Indra SA, -empresa que tiene a más de 700 profesionales (de todas las ramas, legal, médica, ingeniería, etc.) trabajando en proyectos de salud que requieren de una gran especialización y coordinación- “la industria tiene un problema ya, necesita especialistas de las TIC formados con competencias y un alto código ético”.

Martos abogó por una mayor diversificación de especialidades, programas y cursos de postgrado especializados en tecnología sanitaria. “Hay una demanda de profesionales especializados, tenemos que ser capaces de generar una oferta. El reto está a nivel de Universidad, de formación del profesorado especializado aplicado a las TIC en todos los campos, porque si no la industria no estará a la altura”, remató.

Para Oscar Sanz, director de Desarrollo de Programas de Sanidad de Microsoft el reto europeo pasa por la “interoperatividad” sobre todos los actores involucrados, médicos, pacientes y administraciones. “La interoperatividad debe de ser técnica, semántica, organizativa y legislativa”, para eliminar las actuales barreras digitales. Así está contenido en el Plan de Acción de la Agenda Digital Europea de mayo de 2010. La agenda tiene dos fases: un acceso online seguro de todos los usuarios y unos servicios digitalizados generalizados, para lo cual habría simplificar los “estándares base”. Pero la “convergencia en la E-Health requiere de mayor coordinación entre gobernantes y técnicos”.

Vicente Traver, doctor ingeniero en Telecomunicaciones de la UPV, considera que la E-Salud es un instrumento clave para gestionar de manera eficiente, imprimir equidad al servicio sanitario y nivelar las prestaciones e investigar y poner en común todo lo relativo a las enfermedades raras o poco comunes. Sólo a partir de ese “tráfico de datos” se podrá crear una “medicina de la evidencia”. Sólida. Y, sobre todo, reducir “la cantidad de errores en la lectura de un diagnóstico o receta”. “En EE UU”, recordó el escalofriante dato de que 10.000 personas mueren al año sólo por errores de trascripción”.

EL PAÍS Tecnología [en línea] Valencia (España): EL PAÍS, 8 de septiembre de 2010 [ref. de 13 de septiembre de 2010] Disponible en Internet: <http://www.elpais.com/articulo/tecnologia/informaticos/espanoles/analizan/implicacion/Internet/sanidad/educacion/>