Un estudio muestra que se pueden eliminar recuerdos traumáticos en ratones

14 07 2011

Dos investigadores de la Universidad Johns Hopkins en Baltimore (Estados Unidos) han llevado a cabo una investigación que demuestra que es posible borrar de forma permanente recuerdos traumáticos en ratones. El experimento, centrado en el análisis de una proteína de la región del cerebro responsable de recordar el miedo, puede contribuir a mejorar el tratamiento de patologías del comportamiento como, por ejemplo, el desorden de estrés postraumático.

Richard L. Huganir, profesor y director de neurociencia en la Universidad Johns Hopkins en Baltimore (Estados Unidos).

Cuando ocurre un evento traumático, se crea un recuerdo terrible que puede durar toda la vida de una persona y que tiene un efecto debilitante sobre la salud. La posibilidad de eliminar los efectos de este tipo de recuerdos en ratones ha sido el objeto de la investigación realizada por Richard L. Huganir, profesor y director de neurociencia en la Universidad Johns Hopkins en Baltimore (Estados Unidos), y Roger Clem, becario posdoctoral. Su investigación describe los mecanismos moleculares y celulares implicados en este proceso y plantea la posibilidad de utilizar fármacos para potenciar la terapia del comportamiento.

El estudio se centró en los circuitos de nervios de la amígdala, la parte del cerebro responsable del procesamiento y almacenamiento de las reacciones emocionales, como el miedo, en personas y animales. Los científicos expusieron un conjunto de ratones a un sonido fuerte y repentino para provocarles miedo y pudieron observar que determinadas células de la amígdala se comportaban de manera diferente después de cada emisión de sonido.

El análisis de este fenómeno permitió descubrir aumentos temporales de la cantidad de proteínas, especialmente las AMPAR permeables al calcio, a las pocas horas del condicionamiento del miedo. Los datos mostraban que el valor más alto de proteínas se daba 24 horas después de provocar la sensación de miedo y que desaparecía después de dos días.

Como estas proteínas en particular son especialmente inestables, los científicos prevén que el recuerdo del miedo podría ser eliminado permanentemente mediante la combinación de terapias de comportamiento y la eliminación de las proteínas AMPAR, y así debilitar las conexiones en el cerebro creadas por el trauma, borrando de forma selectiva los episodios de la memoria.

Gencat.cat [en línea] España: gencat.cat, 14 de  julio de 2011, [ref. 22 de diciembre de 2010] Disponible en Internet:

http://www.gencat.cat/diue/noticies/10754410.html